El presidente saliente del Comité pro Santa Cruz, Rómulo Calvo, se despidió del cargo, destacando las luchas que se han liderado desde el ente cívico en defensa de la democracia, la libertad y la justicia.
“Han sido un poco más de tres años de gestión como presidente, en tiempos complicados, marcados por la persecución y la inseguridad, el odio racial a Santa Cruz y el revanchismo político. Entré como un ciudadano común a representar a la cruceñidad sin proceso judicial alguno; salgo como un perseguido y preso político, con 27 juicios injustos iniciados en mi contra”, expresó Calvo durante la ceremonia de posesión del nuevo directorio a la cabeza de Fernando Larach.
En su discurso, el presidente saliente, muy emocionado, también destacó algunas de las luchas que encabezó desde la institución cívica.
“El paro más extenso de la historia, el cabildo más multitudinario que trascendió nuestras fronteras; leyes negativas abrogadas y medidas nefastas evitadas, leyes y disposiciones aprobadas en bien del país, de la justicia, de la seguridad, de la libertad. Esa es mi mayor retribución. Puedo irme tranquilo, con mil procesos, no importa, pero en paz conmigo mismo; lo obtenido no tiene precio y es la conquista de todos ustedes”. Manifestó que los más de tres años de su gestión lo asumió haciendo frente al autoritarismo y “contrarrestando la animadversión del gobierno central contra Santa Cruz”.
Considera que Bolivia ingresó a una etapa de oscurantismo, tanto en lo político como en lo económico. Lo político corrompió la justicia, la Policía, el Defensor del Pueblo, instituciones que se encuentran secuestradas por la injerencia partidaria para imponer injusticia, miedo e inseguridad. En lo económico, señala, “Este es un año negro para todos los bolivianos, porque hemos visto que en menos de un mes han bajado los recursos del Estado en más de 300 millones de dólares; el gasto público del gobierno es muy alto, no se buscan nuevos mercados que favorezcan a todos los ciudadanos y las políticas son represivas, no incluyentes”. “Tienen humillantemente sometida a la justicia y a la economía al borde de la bancarrota. Pero la arrogancia del poder no les permite reconocer sus desaciertos para corregir y enmendar la irresponsable administración del Estado”.
Remarcó que los bolivianos han tenido que recurrir a cabildos para hacerse escuchar ante un gobernante que solo oye a su entorno por encima del interés común. También hizo un detalle de las acciones que encabezaron con su directorio y está convencido de que el nuevo directorio, liderado por Fernando Larach, dará continuidad al trabajo realizado, sobre todo, luchando por dar cumplimiento a los mandatos surgidos y aprobados por el pueblo cruceño y boliviano que estuvieron presentes en los cabildos y que quieren mejores días no sólo para cada región, sino para todo el país. “Asimismo estoy convencido que a partir del 24 de septiembre de este año, una Comisión especial del Comité, dará a conocer al pueblo cruceño nuestra nueva forma de relación con el Estado boliviano, ratificando que desde hace tiempo atrás Santa Cruz no solo lidera la economía de esta país, sino que liderará la instauración de la nueva forma de estado con la que lograremos una Bolivia unida, democrática, soberana y con un modelo económico y político justo y equitativo que nos llevará a días mejores para todos”. Reconocimientos
A la ceremonia no asistió el rector de la Uagrm, Vicente Cuéllar, ni el vicerrector, Reinerio Vargas, que estuvo en las últimas luchas con el líder cívico. El presidente saliente, Rómulo Calvo, entregó reconocimientos a entidades y personas que respaldaron el paro de los 36 días que reclamó por un censo oportuno y transparente, entre ellos equipo de logística por los días del paro y al equipo jurídico de la institución cívica. Además, a representantes de diferentes sectores como el gremial, el transporte, la Unión Juvenil Cruceñista y a los de la Resistencia Plan Tres 3.000. De la misma manera se entregó la Cruz Potenzada a Laboratorios Ifa S.A.
El presidente cívico entrante Fernando Larach también le entregó la Cruz Potenzada al presidente saliente, Rómulo Calvo en una ceremonia donde se hizo escuchar la orquesta municipal de Porongo.