El crédito por $us 327 millones otorgado a Bolivia por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para enfrentar la pandemia de Covid-19 no está sujeto a condiciones, aseguró el el portavoz del organismo, destacando que todo el proceso ha sido "transparente.
Una comisión del Parlamento de Bolivia controlado por el opositor Movimiento al Socialismo (MAS) rechazó el proyecto de ley que daba luz verde al préstamo solicitado por el Gobierno, aduciendo falta de documentación de respaldo.
En rueda de prensa, el portavoz del FMI, Gerry Rice, destacó que las autoridades bolivianas están tomando medidas para enfrentar la crisis derivada de la pandemia y el FMI está dispuesto a colaborar, como lo ha hecho con unos 70 países a los que ya concedió fondos de urgencia.
Estamos tratando de apoyar los esfuerzos de Bolivia para combatir la pandemia. Y lo estamos haciendo a través de nuestro Instrumento de Financiación Rápida (IFR). No hay condicionalidad asociada a eso, aseveró Rice.
Nuestra asistencia de emergencia está dirigida a apoyar ese esfuerzo y fortalecer el gasto requerido en medidas médicas y de socorro. Ese es el objetivo, subrayó.
Rice agregó que toda la información del préstamo está publicada en el sitio web del FMI. Todo es transparente, aseveró.
El directorio ejecutivo del FMI aprobó el 17 de abril una solicitud de asistencia financiera de emergencia de Bolivia de unos $us 327 millones bajo el IFR, para ayudar al país a satisfacer la necesidad de la balanza de pagos derivada del estallido de la pandemia del Covid-19, según informó el organismo.
Bolivia acudió al FMI luego de que el expresidente Evo Morales, líder del MAS, eludiera al prestamista multilateral durante sus 14 años de gobierno (2006-2019) por razones ideológicas.
El FMI condiciona sus créditos a privatizaciones y devaluación de la moneda, ¿cómo pretende el gobierno de facto que la Asamblea Legislativa apruebe un crédito sin contrato, sin conocer condiciones ni garantías de financiamiento exigidas? Su deber es defender intereses del país, dijo Morales, en su cuenta de Twitter.
La pandemia ha dejado unos 20.000 infectados y más de 600 muertos en Bolivia, según información oficial.