En dos días de intensa actividad diplomática y económica en la ciudad de Panamá, el presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira suscribió un acuerdo con la Corporación Andina de Fomento (CAF) por 3.100 millones de dólares, recursos que, según fuentes oficiales, están destinados a financiar proyectos de desarrollo con impacto directo en sectores como acceso al agua, educación, salud, infraestructura y conectividad para mejorar la calidad de vida de los bolivianos.
La firma de este financiamiento se produjo en el contexto del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, organizado por la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, que entre el 28 y 29 de enero convirtió a Panamá en epicentro del debate regional. El encuentro congregó a más de 6.500 asistentes de 70 países, incluidos seis presidentes latinoamericanos, un presidente electo, múltiples ministros, académicos y empresarios, con la meta de discutir crecimiento, inversión, integración y los desafíos globales.
En su intervención en el foro, Paz planteó la necesidad de que América Latina “construya su destino con verdad y confianza”, y destacó las oportunidades de Bolivia como socio para el desarrollo regional, enfatizando la apertura económica, el empleo y la cooperación productiva.
Desde La Paz, el Gobierno presentó el “Bolivia Day” en el foro como un espacio para mostrar el potencial productivo y estabilizar la confianza internacional en el país, en medio de desafíos económicos internos. La delegación boliviana también incluyó al ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza Yáñez, con la intención de estrechar vínculos con inversionistas y organismos multilaterales.
La CAF, por su parte, reiteró su compromiso con Bolivia y anunció que enviará equipos técnicos para trabajar directamente con las comunidades en la estructuración de proyectos, como parte del programa de apoyo Brasil Caribe 2025 2030.
Analistas y sectores productivos observan que este acuerdo y la presencia boliviana en Panamá pueden marcar un punto de inflexión en la inserción de Bolivia en la agenda regional y en la generación de recursos frescos que impulsen la recuperación económica y proyectos de impacto social.