La delegación boliviana inició su participación en el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe, organizado por CAF–Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, donde el ministro de Planificación del Desarrollo, Fernando Romero, presentó la visión del nuevo Gobierno para encarar un ciclo de crecimiento de largo plazo, con una proyección de hasta 100 años.
Durante su intervención en el panel “Bolivia: Agenda de Crecimiento, Inversión y Desarrollo Sostenible”, Romero sostuvo que el país enfrenta el desafío histórico de dejar atrás décadas sin una planificación efectiva y de construir un plan económico que siente las bases del desarrollo rumbo al tricentenario.
“Este cambio de visión busca realmente potenciar Bolivia hacia un nuevo ciclo, pensando no solo en los próximos cinco o diez años, sino en los próximos 100 años”, afirmó ante representantes de organismos multilaterales, autoridades y empresarios de la región.
El ministro cuestionó la falta de resultados de los planes anteriores y aseguró que el último plan de desarrollo económico, vigente hasta 2025, apenas alcanzó una ejecución del 27%. “Bolivia, por los últimos 20 años, no ha tenido un verdadero plan de desarrollo económico”, señaló, al advertir que la ausencia de coherencia, consenso y voluntad política explica buena parte del estancamiento productivo del país.
Romero remarcó que el nuevo enfoque contempla la elaboración de un plan de largo plazo con siete ejes estratégicos, orientado a desmontar lo que denominó un “Estado tranca” y a abrir Bolivia al mundo. “El nuevo plan tendrá siete ejes estratégicos, desmontará un Estado tranca y abrirá Bolivia al mundo”, enfatizó, al subrayar que se trata de una visión participativa, construida “por y para todos los bolivianos”.
En materia productiva, el titular de Planificación reconoció que Bolivia arrastra un rezago significativo frente a sus vecinos. Indicó que, en sectores como agricultura, ganadería, caza y pesca, el país es entre tres y cinco veces menos productivo por habitante, mientras que en manufacturas la brecha alcanza entre cuatro y seis veces.
“Somos mucho menos productivos que nuestros países vecinos, y eso responde a brechas tecnológicas, a la poca inversión en recursos humanos y a una educación que no fue vista como pilar del crecimiento”, afirmó.
El ministro también destacó que el nuevo ciclo económico busca priorizar inversiones estratégicas, alejadas de criterios políticos coyunturales. “Ya no más elefantes blancos; la inversión pública y privada tiene que ser estratégica y con impacto medible para las familias y las regiones”, sostuvo, al remarcar que el objetivo es dar viabilidad al país y lograr un salto en productividad por persona.
Finalmente, Romero subrayó el respaldo de organismos internacionales al nuevo enfoque de planificación y desarrollo. Informó que instituciones como CAF, BID y Fonplata comprometieron más de $us 8.000 millones para inversiones estratégicas. “Estos recursos permitirán construir los cimientos de un desarrollo bien planificado y con impacto real para los próximos 100 años”, concluyó.