El Moscow Mule es todo un tesoro de la coctelería. Un tanto suave, pero con carácter, personalidad y fuerza.
En este cóctel se combinan a la perfección el vodka, el limón y la cerveza de jengibre, dando como resultado una bebida exótica e intensa. La historia dice que fue creado en Estados Unidos, en 1941, como parte de una estrategia para popularizar dos bebidas: el vodka y la cerveza de jengibre.
El resultado de dicha combinación fue tan agradable que rápidamente se propagó por todo el país. Así, esta bebida se convirtió en uno de los cócteles más populares en aquella época. El modo correcto de servir el Moscow Mule es en una jarrita de cobre. Sin embargo, se puede sustituir por un vaso ancho.
Algunos reemplazan la cerveza de jengibre por gaseosa de jengibre. Aunque el sabor no es exactamente igual, es lo más similar a la cerveza de jengibre. A continuación, te compartimos la receta clásica.
Ingredientes
• Hielo picado cantidad necesaria
• 30 ml de zumo de lima
• 50 ml de vodka
• 250 ml de cerveza de jengibre
• 1 rodaja de lima
• Hierbabuena, opcional
Preparación
Empezar exprimiendo una lima, que si está fresca prácticamente con la mitad de esta tendremos el zumo que necesitamos y con la otra mitad tendremos para adornar. En cuanto al hielo, si no dispones de una licuadora de alta velocidad apta para hielo, puedes poner cubitos más grandes. Es la mejor opción para evitar dañar la licuadora. Otra alternativa es comprar el hielo ya picado que ahora venden en muchos supermercados.
En una jarrita de metal para Moscow Mule, llenar una tercera parte con hielo, añadir el zumo de lima y el vodka. Mezclar bien con ayuda de un agitador o con la misma bombilla.
Rellenar el resto de la jarra con hielo, decorar con el trozo de lima que habías reservado, unas hojas de menta o hierbabuena y rellenar lo demás con la cerveza de jengibre.
La mejor forma de disfrutar del Moscow Mule es sorbiendo el líquido con una bombilla o pajita y sujetando la jarra por el asa, de manera que el líquido se mantenga lo más frío posible, evitando el contacto directo con las manos. Las cantidades de la receta son para un Moscow Mule suave; si lo deseas más cargado, solo añade más alcohol. Ojo, todo con moderación.