Todas las frutas tienen algo bueno que aportar a nuestra salud, de eso no hay dudas. En ese sentido, parecería una buena idea incorporarlas en nuestra dieta a través de jugos y zumos. Pues mezcladas con otros ingredientes y tomadas como un licuado, pueden llegar a ser más apetecibles. Pero la realidad es que, si debes elegir entre comer una fruta entera o el zumo de la misma, la opción más saludable siempre será la primera. Es mejor comer la fruta entera porque no pierde sus propiedades, como la fibra, que se reduce al procesarla, aporta menos azúcar al organismo y también resulta más saciante. Para entender esto basta con saber que los zumos de fruta no se realizan con una sola pieza. Para elaborarlo tendrán que usar al menos tres o más frutas, y al ser una bebida líquida, sacia menos porque se pierde el proceso de masticación. Este mayor número de fruta procesada provocará, además, que el cuerpo reciba una cantidad superior de calorías y azúcares. Por otro lado, los expertos afirman que si el jugo se cuela, la fibra se pierde. Lo que provocará que el organismo transforme las calorías en grasa y absorba los azúcares más rápido. Además, recordemos que en la pulpa de la fruta se concentran las propiedades beneficiosas de estos alimentos, como los antioxidantes en el caso de la naranja, moras y arándanos. MÁS INFORMACIÓN
Las frutas son alimentos ricos en fibra, vitaminas y antioxidantes.