Los dirigentes evistas, Humberto Claros y Ramiro Cucho, salieron de la cárcel de Patacamaya (La Paz) este domingo, para cumplir con una detención domiciliaria que les fue otorgada por el juez 14avo de Instrucción en lo Penal a mediados de abril.
El Gobierno y la Fiscalía solicitaron que se amplíe la detención por otros dos meses; sin embargo, no lograron su objetivo y plantearon la apelación a esa decisión judicial.
Ambos dirigentes fueron aprehendidos el 13 de noviembre del año pasado en Cochabamba y después la justicia dispuso que sean enviados con detención preventiva, primero en el recinto penitenciario de San Pedro y luego trasladados a Patacamaya, por el lapso de cinco meses, por participar en los bloqueos de Parotani. Los afines al expresidente Evo Morales paralizaron el país por 23 días en defensa del líder cocalero ante los procesos judiciales en su contra, principalmente por las denuncias de trata y tráfico de personas. El Gobierno los acusó de terrorismo y los trasladó a la ciudad de La Paz, junto con ellos estaban detenidos más de 100 campesinos cochabambinos que también estaban en esos bloqueos. En el último mes, la defensa de ambos había presentado acciones de libertad porque aseguraron que no se encontraron pruebas de su participación en los bloqueos.