Amparo Carvajal, presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (Apdhb) que fue tomada por el grupo paralelo de Édgar Salazar, indicó que no se sentará a dialogar con él, porque “es un avasallador”. Pero Salazar da por hecho que ese diálogo se realizará el martes, e indicó que es necesario que haya nuevos líderes al frente de la Apdhb.
Hoy debiera iniciarse las negociaciones con la mediación del presidente del Tribunal Supremo Electoral, Oscar Hassenteufel. Ayer, debía realizarse el inventario de las oficinas, pero no se pudo porque las puertas de acceso y las que llevan a las oficinas fueron selladas, se declaró cuarto intermedio.
En entrevista con Contacto Bolivia, Carvajal manifestó que no se reunirá con Salazar y se refirió a él así: “Este señor es un avasallador, ha avasallado el NIT, ha avasallado el edificio”, e indicó que cometió un delito que debe reparar a la sociedad.
Del mismo modo, cuestionó que las personas de la agrupación paralela hubieran tomado el edificio con custodia policial. “¿Quién es él?, ¿por qué la protección?”, manifestó.
Entre tanto, Salazar, en entrevista con La mañana en directo, negó que hubo una toma violenta de las oficinas de la Apdhb, y describió los hechos: “Hemos recuperado nuestra institución”. Acusó a Carvajal de, supuestamente, haberse autoproclamado presidenta vitalicia y de ser usada por grupos políticos. “Es necesario descontaminar esas actitudes políticas partidarias (la Apdhb)”, indicó Salazar. De acuerdo con Salazar, él y Carvajal deben llamar a un “congreso de unidad” para convocar -de manera conjunta- a nuevas elecciones en la Asamblea. Además, indicó que era necesario que tanto el Defensor del Pueblo, como el Tribunal Supremo Electoral (TSE), sean mediadores del diálogo entre ambos grupos. Trabajaron juntos en el pasado, ella como presidente y él como vicepresidente.