El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, se refirió al Decreto Supremo 5547, que establece, entre otros puntos, el arancel cero para la importación de soya, y aseguró que el Gobierno trabaja en la liberación de las exportaciones en toda la economía boliviana.
“Para esto tenemos que construir un mercado que funcione bien y como todos sabemos, en un mercado hay oferta y demanda. Si va a existir libre exportación también tenemos que asegurar que exista una libre importación”, indicó en el programa ON (Otra Noche) de EL DEBER.
En un escenario hipotético, explicó que si todo el grano producido en Bolivia se destinara a la exportación, la industria nacional debería tener la posibilidad de importar para evitar fluctuaciones en los precios internos.
Sobre el plazo para concretar la liberación de exportaciones, señaló que ese trabajo está a cargo del Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua y que aún no existe una fecha definida. “Estamos preparando el camino para que tengamos un mercado que funcione de manera adecuada”, afirmó.
Abastecimiento de combustible
En relación con el suministro de combustibles en el mercado interno, Espinoza explicó que el decreto busca normalizar “algo que los bolivianos debían tener funcionando, algo que se debía tener tiempo atrás pero que por la corrupción se frenó”.
Señaló que YPFB Refinación tenía prohibido importar petróleo, mientras que otros actores podían hacerlo, aunque sin contar con los recursos ni la capacidad de refinación necesarios. “El objetivo de este decreto es empezar a utilizar la capacidad instalada de refinación en el país. Estamos usando el 40% de refinación”, sostuvo.
Añadió que, en lugar de importar combustible terminado, ahora se podrá importar petróleo a un costo cercano a 60 centavos de dólar por litro, lo que permitirá producir gasolina, diésel y jet fuel a un precio menor que el de la importación directa, mejorando el abastecimiento del mercado.
“Estamos preparando el camino para que el sector privado pueda entrar de una manera mucho más ordenada a proveer combustible al país y, por lo tanto, esto sea un negocio transparente, que funcione para todos y deje en el pasado cualquier riesgo de desabastecimiento”, remarcó.
El ministro destacó que la medida permitirá aprovechar la capacidad instalada de refinación, transporte y logística, optimizando así la provisión de combustibles en el país.
Respecto a la posibilidad de que el combustible sea más barato para el consumidor final, explicó que ello dependerá del comportamiento del precio internacional del petróleo y de las eficiencias que logre el sector privado en la cadena de distribución.
“Esto depende del precio internacional. Si tuviéramos una baja significativa, esto se va a notar en los precios del mercado interno”, añadió.
Mira la entrevista completa al ministro Espinoza en el programa ON de EL DEBER: