Tragedia. La tarde del martes, un niño de seis años falleció ahogado luego de que cayó en la piscina de un balneario, en el municipio cruceño de Roboré.
Las investigaciones policiales preliminares señalan que el menor acudió al lugar en compañía de su padre, quien se encontraba realizando trabajos de electricidad y mantenimiento.
La caída del menor se dio en un instante y ni el padre ni los trabajadores del lugar se percataron de que el menor se ahogaba. Pese a que el menor fue auxiliado minutos después, y trasladado para su asistencia médica hasta el centro de salud del municipio, el pequeño perdió la vida.
El comandante de la Policía de Roboré, Marcelo Silva, manifestó que el infortunio se dio por un descuido del padre y, por tal motivo, el fiscal asignado determinó su aprehensión para que sea puesto en una audiencia de medidas cautelares.
“Una vez hallado el menor fue auxiliado (y llevado) a un centro médico, pero ya se encontraba sin vida. La Policía Boliviana está realizando las acciones investigativas correspondientes, bajo el control jurisdiccional del Ministerio Público, y la investigación nos podrá dar datos sobre cuáles fueron las circunstancias de este hecho lamentable hecho”, afirmó el jefe policial.
A raíz de este suceso y, en vísperas del feriado largo por las efemérides de Santa Cruz, el comandante de Roboré exhortó a la ciudadanía a tomar medidas de protección cuando realicen actividades al aire libre, para evitar este tipo de tragedias.