La Policía Boliviana remitió a la Fiscalía los nombres de los oficiales que estaban a cargo de las unidades durante el 10 y 11 de noviembre, cuando los efectivos cumplían un motín que precipitó la renuncia de Evo Morales a la Presidencia.
Esta jornada se conoció un memorándum emitido desde el comando departamental de La Paz hacia las diferentes reparticiones para que entreguen una nómina con teléfonos, file personales y destinos actuales de los responsables de cada dependencia de la institución del orden en ese entonces.
“Se ha remitido a las entidades pertinentes, me imagino que el Ministerio Público ha generado alguna estrategia con la finalidad de efectuar actividades policiales”, dijo al respecto el comandante policial, Jhonny Aguilera.
Aguilera enfatizó que “no existe ninguna aprehensión contra ningún funcionario policial, la información que ha estado circulando en las redes y han brindado algunas personas que se encuentran (investigadas) en el caso, diré, en el caso presunto golpe de Estado, es completamente falso, no existe ninguna aprehensión contra ellos”.