El juez Primero de Instrucción, Marco Amaru, logró que el Tribunal Supremo de Justicia le remita los antecedentes del pliego acusatorio del caso Senkata y de ese modo allanó el camino para procesar en la justicia ordinaria a la ex Presidenta, Jeanine Áñez. La defensa de la exmandataria ya adelantó que plantearán el recurso judicial porque no corresponde que un juez ordinario pida al máximo tribunal del país la entrega de documentos para un juicio ordinario.
“En términos comprensibles, el juez (Marco) Amaru ha tramitado una inhibitoria ante el Tribunal Supremo de Justicia y les ha señalado, ‘tengo a mi cargo este proceso, inhíbanse del conocimiento de este asunto’, entonces el Tribunal Supremo de Justicia, sin hacer mucho escándalo, sin avisar a nadie, le envía la carpeta de juicio de responsabilidades al juez”, explicó el abogado, Alain de Canedo, cuando fue consultado sobre el caso.
Hay un caso Senkata que estaba en la jurisdicción ordinaria y la investigación ya había logrado la aprehensión de detención de al menos una decena de exjefes militares que habían participado de la operación del 19 de noviembre de 2019. En la Asamblea había otro caso Senkata como juicio de responsabilidades contra Áñez, sin embargo el 7 de febrero de este año, la Asamblea devolvió al TSJ los tres pliegos acusatorios que había contra Áñez, Senkata era uno de ellos.
Para entonces la Fiscalía ya había pedido ampliar este caso a Jeanine Áñez y el 24 de enero de este año Amaru resolvió que es competente para procesar a la expresidenta. De Canedo, explicó que la entrega de un pliego acusatorio de juicio de responsabilidades, no puede ser tramitada por un juez ordinario, porque se lo impide la Ley de Juzgamiento a Altas Autoridades del Estado; además el pliego acusatorio ya estaba en la Asamblea y fue demorada de forma deliberada desde agosto del pasado año. También recordó que el 24 de enero, cuando Amaru se declaró competente para enjuiciar a Áñez, la defensa planteó una apelación a esa decisión, esa apelación no tuvo respuesta aún del tribunal, y ahora el juez Amaru ya logró que el máximo tribunal del país le envíe los legajos que había en la Asamblea. La defensa presentará un “incidente de actividad procesal defectuosa”, porque el juez Amaru está asumiendo competencias que no tiene y por tanto también se hace pasible a un juicio por prevaricato; aunque este juez ya tiene procesos denuncias en su contra y sigue impartiendo justicia.