En esta batalla contra el coronavirus, cada granito de arena suma. Mientras los sanitarios afrontan la dura batalla en los centros hospitalarios, decenas de voluntarios recorren la ciudad para recibir y distribuir alimentos. Tras casi 80 días de cuarentena, las asociaciones que asisten a los barrios carenciados ‘jalan’ de creatividad para conseguir formas de obtener la ayuda.
Tres agrupaciones, Plato Lleno Bolivia, Olla Comunitaria y Corazones Contentos, recurren al ingenio para cautivar la atención, y las donaciones, que les permitan continuar con su misión. Quieren alcanzar a 7.000 personas a las que les urge recibir alimentos. Tocan puertas, piden colaboraciones, coordinan con otras instituciones, cada vez, es más complicado recibir donaciones. No es momento para quedarse de brazos cruzados, alienta Gabriela Molina, responsable de Plato Lleno, que promueve las Master Class, como una alternativa para recaudar fondos.
Diez profesionales referentes en sus rubros se han sumado a esta causa. El cineasta Rodrigo Bellot encabeza un elenco de creativos, fotógrafos e innovadores capaces de generar tendencias. Ana Lucía Gutiérrez, Andrés McLean, Eduardo Salvatierra, Lauren Wille, Marco Arzabe, Lucía Gala, Eduardo Aguilera, Marcela Rivera, Sergio Chuquimia, Ingrid Baldiviezo y Sofía D’Arruda completan un repertorio de oportunidades para conocer secretos y trucos innovadores.
“Esta actividad demuestra que hay maneras creativas para ser socialmente responsables”. Eduardo Aguilera se desempeña como creativo audiovisual y participa aportando con una clase. Considera que la actividad es una oportunidad “que une el conocimiento, la plata y el servicio, donde todos ganan y no se siente la donación o la ayuda como un gasto”.
Andrés McLean acumula millas y millas de viaje que refleja en The Bolivian Traveler. Comparte estos momentos de pausa con la misma incertidumbre que muchas otras personas, sobre todo, aquellas que viven el día a día. Para él, la iniciativa “da un respiro a miles de familias que, a veces, ya no tienen qué comer. Es mi manera de contribuir más allá de un aporte económico, es con mi propio tiempo, energía y conocimiento y me permite ser parte de ese ciclo de cambio positivo que todos los que ayudan se hacen parte”.
Durante la semana, se organizarán dos Masters Class por día. Cada sesión recibirá a 10 participantes que podrán acceder donando una cantidad, sobre la base de Bs 100. El dinero recaudado será destinado, en su totalidad, para abastecer de alimentos a 6.960 personas que residen en las zonas más vulnerables de Santa Cruz. El registro se podrá realizar a través de la cuenta de WhatsApp 78466234.
“Las personas funcionamos como eslabones, mientras más activas sumamos mejor: se llega más lejos y si se debilita alguno se puede reemplazar”. Marcela Rivera forma parte de los profesionales que participarán en la Master Class. Poder estar en esta dinámica resulta “algo impactante e importante. Hoy me siento un eslabón, ¡motivado y fuerte!, estoy muy agradecida por lo que hacen cada uno de ellos (ellas). Existe una cooperación de difusión que se puede sentir claramente que hemos evolucionado como seres humanos, y nuestro fin es común: ¡ayudarnos para ayudar!”
Con el impulso de Rivera, compartimos la convocatoria para que, juntando granitos de arena, la pandemia no logre doblegar la solidaridad cruceña.