La sesión de honor de la Asamblea Legislativa Departamental, en conmemoración a los 462 años de fundación de Santa Cruz, se inició pasadas las 20:00 de este viernes con el discurso del vicegobernador Mario Aguilera, ante la ausencia del gobernador Luis Fernando Camacho, quien está detenido preventivamente en la cárcel de Chonchocoro.
Aguilera realizó un relato de la historia del municipio cruceño mencionando la lucha por las regalías, por la autonomía, el desarrollo de la ciudad y el crecimiento de la economía. Además, brindó su apoyo a Camacho, de quien señaló que está detenido de manera ilegal.
Mientras que Zvonko Matkovic Ribera, presidente de la Asamblea Legislativa Departamental, también cuestionó la detención del gobernador, pero celebró el fallo del Tribunal Constitucional, pues no se revocó la tutela de la Gobernación cruceña como lo pedía la bancada del Movimiento Al Socialismo.
Asimismo, Matkovic felicitó y entregó la distinción “Dr. Melchor Pinto Parada 2023” a dos instituciones y tres personajes: la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo, la Congregación Maristas de los Sagrados Corazones, a Armando Terceros Rojas (Los Cambitas), al padre Karlo Cavar Rezio y al padre Pio Octavio Sabaddin, respectivamente.
Nuria Morán y José Antonio Trujillo, de la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional /Foto: Jorge Ibáñez
En primera fila estuvieron los hijos del gobernador y la silla de este permaneció vacía en la testera. “Esta silla nadie se la saca al gobernador”, dijo Matkovic Ribera sobre el espacio reservado.
Otro distinguido fue Armando Terceros /Foto: Jorge Ibáñez
El encargado de leer la carta escrita de puño y letra de Luis Fernando Camacho fue Efraín Suárez, asesor jurídico de la Gobernación. A continuación, el texto de la misiva:
Carta del gobernador
Hace 462 años una expedición compuesta por indígenas y españoles, a la cabeza del capitán Ñuflo de Chávez, llega hasta las orillas del Sutó en busca de El Dorado, siguiendo el Peabiru, la ruta indígena marcada por el sol, y en aquel paraje se plantó el hado benigno y se fundó Santa Cruz de la Sierra.
A partir de ese magno suceso, el 26 de febrero de 1561, cada 31 de diciembre, el cabildo de la ciudad se reunía como expresión soberana del pueblo cruceño, este modelo duró 264 años en los que el mestizaje étnico y cultural se desarrolló en un sistema amigable que gozaba de ciertos privilegios del modelo de administración colonial, lo que generó progreso para todos y un fuerte arraigo, que desmiente el mito de la conquista y dominación permanente.
El hermano Vidal Bretos, de la congregación Marista de los Sagrados Corazones /Foto: Jorge Ibáñez
Nuestra historia tiene embrujo de selva, agua dulce, sangre mestiza, fe y vocación democrática; somos un corazón que late entre dos océanos, los brazos y el ñeque que abrazan Bolivia, el verde en el que descansa la esperanza de un país diverso y apasionante.
Somos privilegiados por el país que tenemos, por este pueblo, su gente; nos corresponde honrar ese don trabajando en unidad, pero exigiendo siempre respeto, democracia y libertad.
Si estuviéramos viviendo en democracia y en estado de derecho, en ocasiones como esta, fuera bueno invitar al presidente a conmemorar la fundación de Santa Cruz de la Sierra, para que hablemos del desarrollo y el futuro de nuestro pueblo; pero lamentablemente, eso no es posible, porque el señor Arce está empeñado en el relato de un golpe que nunca existió, que él sabe que nunca existió, pero que sostiene solo para justificar a un cobarde que huyó después de cometer un fraude y dañar nuestra democracia.
Padre Karlo Kavar Rezio
Señor presidente, no siga tratando de tapar el sol con un dedo, usted sabe que Bolivia sería diferente si usted gobernara para todos los bolivianos por igual, respetando a las regiones, respetando la ley y la democracia. No es posible que nuestra Bolivia esté a punto de cumplir su Bicentenario en un clima de dictadura, con cientos de exiliados y presos políticos.
La historia, tarde o temprano pone las cosas en su lugar, así como hoy recordamos nuestra fundación, mañana se recordará el intento de cubrir un fraude con una mentira, desconocer la renuncia y la huida de quien hoy, además de todo el daño causado a la democracia desde el referéndum del 21F hasta el fraude del 2019, sigue empeñado en generar división y violencia entre los bolivianos.
De corazón les digo, no hay odio en mí para quienes me secuestraron y tratan de doblegarme en este confinamiento con sus métodos de tortura blanca, lejos de mi terruño y mis afectos.
Repito, no hay odio en mi corazón, porque siendo un preso político sé que esto no se trata de mí, sino de una lucha por la democracia, por la justicia y la libertad que, de un modo o de otro, ganará el pueblo boliviano. Por eso mi fe no está puesta en la justicia de los hombres, mi fe está puesta en Dios, en la justicia de Cristo.
Yo no huí, consciente de que estaban buscando un trofeo, ofrecí mi libertad a cambio de que dejen de reprimir a mi pueblo, pero la espiral de violencia política e intolerancia sigue en ascenso contra cruceños que solo quieren vivir en democracia. Pero no perdamos la esperanza, porque nuestros represores temen a la voluntad y la fe del pueblo.
Es tiempo de que dejemos de leer las versiones de la historia que nos vienen imponiendo hace casi 200 años y comencemos a escribir la nuestra, estoy convencido de que desde Santa Cruz surgirá el proyecto político que haga de Bolivia un estado moderno y que se gobierne para todos, de aquí surgirá el nuevo liderazgo y desmontaremos la falacia de que los cruceños no somos capaces de gobernar Bolivia.
A mi pueblo le pido la firmeza para defender la democracia, el bien mayor y la más valiosa herencia que podemos dejar a las futuras generaciones, no caigamos en rencores, en disputas internas, no seamos presas del miedo, pero tampoco mostremos debilidad.
A la oposición en nuestra gestión departamental les aseguro que está garantizado su derecho a disentir, eso es parte del ejercicio democrático que debemos preservar porque como hemos dicho varias veces, Santa Cruz es el motor de la economía y también el motor de la resistencia democrática.
Creo firmemente que Dios y el pueblo me guiarán para seguir aportando a nuestro departamento y a Bolivia. Tenemos el deber de construir un futuro con esperanza, con trabajo, con más producción, sin confrontación, sin violencia, sin perseguidos y con libertad.
Estamos convencidos que Santa Cruz y Bolivia necesitan unidad y el único camino hacia la unidad es el de la Democracia, el de la tolerancia y el sometimiento de todos a ley.
Tenemos muchos desafíos que afrontar, es importante que trabajemos la agenda del 5to centenario de nuestra fundación, hay muchas asignaturas pendientes que tienen que ver no solo con la política, sino que competen a todos los sectores, las instituciones y la sociedad. Para encarar esos desafíos necesitamos una visión moderna, plural, con responsabilidad social, desarrollo cultural y económico, conciencia ecológica y visión de futuro.
Desde la oscuridad de este calabozo, donde solo la luz del altísimo llega para iluminar mis pensamientos y calentar mi corazón, ratifico mi fe y mi compromiso, porque, aunque no lo vea, sé que ese sol que guió a la expedición que fundó Santa cruz de la Sierra, sale cada día para todos.
Bolivia tiene dos caminos. La democracia o la dictadura. La democracia es el camino que defendemos desde Santa Cruz: está ciudad que hoy cumple 462 años de vida.
Y la democracia es la causa que debe unirnos a los bolivianos. En el aniversario de Santa Cruz, llamo a Bolivia entera para trabajar en unidad por un futuro de la democracia, la libertad y el progreso.
Dios bendiga Santa Cruz, Dios bendiga Bolivia.