Este lunes el recientemente designado viceministro de Coordinación Gubernamental, Gustavo Torrico, tomó posesión de su nuevo despacho y el exviceministro, Freddy Bobaryn, lo saludó con un abrazo y reconoció la trayectoria de Torrico, conocido como “Satuco” dentro as filas masistas.
“Queremos desearle los mejores éxitos al compañero Gustavo Torrico al asumir la responsabilidad del Viceministerio de Coordinación y Gestión Gubernamental. Reconocemos su amplia trayectoria y sabemos que su trabajo estará enmarcado en las necesidades que demanda este contexto histórico”, señala la última parte del mensaje que publicó Bobaryn en su cuenta de Facebook.
El fin de semana, de manera sorpresiva, la ministra de la Presidencia, María Prada, posesionó a Torrico como nuevo viceministro de Coordinación Gubernamental que es el nexo entre el Ejecutivo y el Legislativo, según las funciones previstas em el decreto 29894 que prevé la organización del Órgano Ejecutivo.
Torrico es uno de los dirigentes del MAS afín a Evo Morales, pues compartió con él la bancada del MAS desde 2002, fue Morales quien le puso el mote de Satuco; después de la promulgación de la nueva Constitución salió del Legislativo y pasó al Ejecutivo donde ejerció el cargo de viceministro de Gobierno; para las elecciones de 2014 fue electo asambleísta departamental y fue aprehendido durante el Gobierno de Jeanine Áñez.
Según el artículo 23 del decreto 29894, este viceministerio debe “coordinar con la Asamblea Legislativa Plurinacional en sus diferentes instancias consolidando las agendas de los Órganos Ejecutivo y Legislativo”.
Los que pasaron por ese despacho explicaron que la tarea con el Legislativo consiste en coordinar no solo con la bancada oficialista, sino con las bancadas opositoras. La votación por el nuevo Defensor del Pueblo reveló que en el MAS no hay unidad de criterio; de igual modo, la mayoría masista no puede conseguir los votos necesarios para elegir al Defensor, por tanto, los opositores creen que Torrico vino como “operador” del MAS y los oficialistas aseguran que los opositores tienen miedo de la nueva autoridad.
Bobaryn tuvo escasa relación con la bancada del MAS y en las reuniones que se realizaban en la Vicepresidencia o en el hemiciclo de la Asamblea, era el más rechiflado, reconocieron los propios masistas; tampoco tuvo la habilidad de acercarse a las bancadas opositoras.