Una mazmorra arrastró y enterró los cuerpos de cinco campesinos barranquilleros (colectores de oro) en la comunidad de Huajchamayu- Cocapata, conocida zona aurífera del departamento de Cochabamba, según reportó el comandante regional de Quillacollo, Gilmar Quilla.
“Cuando personal policial se disponía a trasladar los cuerpos al Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), los pobladores y los mismos miembros de la cooperativa minera se negaron al traslado y firmaron un acta de oposición”, explico brevemente Quilla. Según la declaración de los socios de la cooperativa minera donde fallecieron los comunarios, estos estaban lavando oro a orillas del río, actividad conocida como barranquilleo, cuando fueron sorprendidos por la mazmorra. Los barranquilleros son personas ajenas a una empresa o cooperativa minera que usualmente rescatan el material y lo lavan cuidadosamente para obtener el sustento del día. En los alrededores de las cooperativas auríferas, usualmente, se instala la barranquilla y acuden personas de los poblados cercanos. Las autoridades reportaron que tres de ellos podrían ser familiares porque llevan el mismo apellido, se trataría de: Sergio (31), Remigio (28) y Elmer (21) Díaz Fernández, Salvador Gonzáles Argollo (22) y Tomas Flores Díaz (42). Los cuerpos de los malogrados campesinos no pudieron ser trasladados por la oposición que pusieron los cooperativistas y los mismos pobladores de Huajchamayu- Cocapata. Fueron los mismos miembros de la cooperativa, quienes con la ayuda de maquinaria pesada lograron rescatar los cuerpos sin vida, pero ya no los entregaron a las autoridades.