Trabajadores municipales de la Alcaldía de Tiquipaya, en el departamento de Cochabamba, se movilizaron hoy con maquinaria pesada para hacer la limpieza de las calles que quedaron afectadas por el desborde de los ríos Tquiña, Khora I y Chutakawa, que la noche del sábado generaron pedidos de auxilio de los vecinos.
“Los trabajos iniciaron anoche, a los pocos minutos que pasó el desborde, debido a las raíces de un árbol caído que tapó el caudal. Trabajamos hasta las dos de la mañana y hoy otro grupo trabaja desde las cinco de la mañana, son unos 50 funcionarios municipales que están en labores de limpieza con el apoyo de maquinaria pesada”, informó esta mañana el subalcalde del Distrito 6 de Tiquipaya, Gerson Zurita.
De acuerdo a los reportes que circularon por redes sociales, el desborde de estos ríos se registró desde las 19:30 de ayer sábado, luego de 30 minutos de lluvia. El lodo y los escombros llegaron a la avenida Blanco Galindo, en el municipio de Cercado.
Zurita no dio detalle sobre los daños causados y minimizó el suceso. Señaló que no hay viviendas deterioradas o reporte de personas afectadas. Asimismo, señaló que solo dos calles de ese distrito sufrieron los efectos de la mazamorra.
Por sus redes sociales, la Alcaldía de Tiquipaya transmitió los trabajos de limpieza que se realizaron desde la madrugada en el sector denominado Troje. La mañana del domingo continuaban dichos trabajos. En las imágenes se observa a los funcionarios direccionando el lodo con escobas y gomas.
Los vecinos reportaron que la lluvia en el sector alto de Tiquipaya dejó varias calles intransitables, a solo nueve kilómetros de la ciudad de Cochabamba, contrario a lo reportado por Zurita.
Los mismos reclamaron la falta de previsión por parte de los municipales, pese a que el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) emitió una alerta naranja por el posible desborde de ríos que afectarán entre el 6 y 8 de diciembre a cuencas de cinco departamentos del país.
El temor de los vecinos está relacionado a la mazamorra que, en 2018, afectó ese municipio y dejó cuatro fallecidos y varias viviendas sumergidas en lodo.