De manera sorpresiva, el presidente del Estado, Luis Arce Catacora, nombró a un nuevo Comandante General de la Policía Boliviana y reemplazó a otras 19 altas autoridades de la institución. Augusto Juan Russo asume de manera interina el cargo y sustituye a Álvaro José Álvarez como cabeza visible de la Policía.
Durante su discurso de posesión, Russo reiteró “mi compromiso férreo con el pueblo boliviano, con el Gobierno, con mis camaradas policías a quienes no defraudaré en aplacar cualquier intento de romper el orden establecido; su defensa es nuestra suprema ley”.
Durante el acto de posesión se repitió en diversas oportunidades la idea disciplina relacionada a la obediencia debida por parte de la Policía. Tanto el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, como el presidente Luis Arce remarcaron también el apego a la ley.
“La Constitución no se vende ni se regala, la Constitución se respeta”, manifestó Arce. Además, justificó el cambio de autoridades policiales ya que “implica la oportunidad de servir, de consolidar todos los años de formación en la academia (…). El país espera mucho de ustedes y espero no nos defrauden”.
La destitución del General Álvarez se produce en un contexto político tenso. El ‘evismo’ se mantiene movilizado con un bloqueo de carretera tibio después de que la policía impidiera ayer la interrupción del tránsito en Parotani. La noche del lunes solo cuatro puntos de bloqueo se registraban en el país, aunque se anunció un incremento de la protesta en los próximos días.
Una reunión con Álvarez
La destitución del ex Comandante General de la Policía, Álvaro Álvarez, ha encendido aún más la disputa al interior del Movimiento Al Socialismo. La diputada del ala evista Gladys Quispe denunció una reunión la noche del domingo en la Casa Grande del Pueblo entre varios ministros, entre ellos Eduardo del Castillo, y autoridades policiales, entre las que destaca Álvarez y el Jefe Nacional de Inteligencia, Félix Pérez Mendieta.
De acuerdo a la versión de Quispe, “el ministro de Gobierno y otros ministros los han cuestionados a las dos autoridades policiales y les han reclamado porque no han detenido a Evo Morales”. Según la diputada, la “fuerte discusión” que se produjo en dicha reunión desencadenó en la destitución del Comandante General y en la sustitución de una veintena de autoridades policiales.
Para el evismo, Russo se presenta como “el candidato del ministro, un servil al gobierno”. También observan su participación durante el Gobierno de Jeanine Áñez como director de Interpol.
Versiones recibidas por EL DEBER, pero que no se ha logrado corroborar con las principales autoridades policiales, indican que la destitución está relacionada con la filtración al entorno de Evo Morales de información sensible.
El ministro de Gobierno no se refirió a las acusaciones vertidas por la bancada evista. Sin embargo, durante su intervención en el acto oficial, recalcó a las nuevas autoridades que “el día de hoy asumen nuevas responsabilidades, pero, eso no significa que tengan el cargo comprado (…) esos cargos, esos grados que ostentan son bien merecidos, caso contrario hay muchas personas detrás de ustedes que quieren ocupar esos puestos de trabajo”.