La calificadora internacional Standard & Poor’s (S&P) Global bajó la calificación de riesgo país a Bolivia de “B-/B” a “CCC+/C”. Esa caída en la valoración se debe, según la compañía internacional, al declive de las exportaciones de gas, las limitadas reservas internacionales líquidas, alto déficit fiscal y pobres niveles de transparencia sobre el desempeño del Banco Central de Bolivia (BCB).
No es la única mala noticia, a este reporte su suma el descenso de los Bonos Soberanos 2028 de Bolivia en el mercado global hasta un 48,74%, según los últimos informes. Estos factores confirman las perspectivas que adelantaban las calificadoras de riesgo desde marzo de la presente gestión.
El escenario contrasta con las declaraciones del presidente Luis Arce, que el miércoles celebró como una gran victoria la aprobación del Presupuesto General del Estado (PGE) reformulado 2023, después de realizar duras negociaciones con asambleístas disidentes de su partido y opositores.
El Gobierno cedió y quitó disposiciones al PGE. Incluso, Arce aseguró que el hecho de entregar recursos adicionales por Bs 5.421 millones era una muestra clara de que “la economía está bien”.
Baja calificación
Pero el informe de S&P Global fue contundente. La empresa hizo notar factores clave que incrementan el riesgo en el país, como los bajos niveles de las reservas internacionales líquidas, es decir, los dólares en físico que tiene el Estado.
Otro elemento observado es la caída en las exportaciones de gas, que desde el 2014 está en declive. Así también S&P observa los pobres niveles de transparencia sobre el desempeño del Banco Central. De hecho, de febrero hasta la fecha, el ente emisor dejó de emitir el informe semanal de las Reservas Internacionales Netas (RIN).
Otro factor de análisis son las pugnas que tiene el Gobierno con un Congreso donde no tiene mayoría debido a la disidencia de asambleístas que son afines al expresidente Juan Evo Morales y cuestionan la administración de Arce.
Este último factor fue el que mencionó el Gobierno para justificar la baja calificación de Bolivia. El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, acusó a la Asamblea Legislativa de realizar un sabotaje económico. “En la parte sustancial del informe señala que los problemas políticos y el boicot en la Asamblea están generando esta baja calificación”, dijo Montenegro, pero no mencionó la caída de las RIN, el gas y el déficit fiscal. Importancia de calificadoras El especialista en finanzas, Jaime Dunn, señaló que los parámetros usados por las calificadoras internacionales permiten determinar si un país tiene las condiciones necesarias para que la compañías o inversores decidan si colocan sus recursos en esas naciones. El parámetro más alto que usa Standard & Poor’s es AAA que pondera a los países con mejores condiciones. Los niveles bajan hasta llegar a SD, que se asigna a las compañías o países con pocas perspectivas de recuperación. Bolivia, tenía una calificación de B- (que se asigna a las economías altamente especulativas). Pero luego pasó a CCC+, que se concede a las economías de riesgo sustancial. “Chile, por ejemplo, está calificado con A. Perú también es triple B”, explicó. Con estos rangos, empresas como Standard & Poor´s, Fitch Ratings califican “la posibilidad del Gobierno de cumplir sus promesas de pago”. “Y califican su calidad, digamos, como país en cuanto a impacto ambiental. Es decir, es un informe muy completo”, dijo. Dunn sostuvo que la calificación más alta lograda por Bolivia fue de BB que “a nivel mundial es muy baja”. Caída de bonos A la baja calificación se sumó la caída de hasta un 48% en el valor de los Bonos Soberanos 2028, Dunn dice que la caída de estos títulos obedece en gran medida a la baja calificación de riesgo que tiene el país. Este bajo rango hace que los inversores en el mercado global no estén interesados por el alto riesgo que representa invertir en el país, explica el experto. En agosto, el BCB informó que procedió al pago de la última cuota por $us 189 millones (capital más intereses) a los tenedores privados del Bono Soberano emitido en 2013, que tenía como plazo de vencimiento el 22 de ese mes. Además, el Gobierno en reiteradas ocasiones atribuyó la caída de los bonos a la crisis externa. El especialista, Mauricio Ríos desde su cuenta de X (ante Twitter) observó la baja cotización de los títulos nacionales. “Así cotizan (-52% al comenzar la jornada) hoy los Bonos Soberanos de Bolivia 2028. Ya hicieron añicos hace mucho, pero siempre pueden caer más”, apuntó. Desde el Gobierno coinciden con Dunn al indicar que es resultado de la calificación de S&P.