Una inspección ocular realizada por las principales cabezas del sector hidrocarburífero constató daños técnicos en el interior de la planta de amoniaco y urea (PAU), ubicada en Bulo Bulo, Cochabamba.
Esta revisión fue realizada por el presidente ejecutivo de YPFB, Wilson Zelaya, el ministro de Hidrocarburos, Franklin Molina Ortiz y el director ejecutivo de la ANH, Germán Jiménez. Entre los principales problemas que se detectaron existen daños en turbinas y algunos equipos electrónicos del complejo petroquímico, que fue inaugurado en 2017 y demandó una inversión de más $us 900 millones.