Con el objetivo de resguardar sus obras frente al plagio y al uso indebido, artesanos de la tradicional feria de Alasita dieron un paso clave para proteger sus creaciones y registraron sus obras en el Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (Senapi).
"La propiedad intelectual no es exclusiva de grandes empresas o industrias culturales, sino que la artesanía también constituye una forma legítima de creación intelectual que merece respeto y respaldo legal", señaló el director del Senapi, Fabián Espinoza.
El Senapi subrayó que cada pieza de la feria de las miniaturas representa historia, identidad, conocimiento heredado y creatividad, elementos que forman parte del patrimonio cultural del país, y en ese marco, el Estado, reafirmó su responsabilidad de reconocer y proteger el esfuerzo creativo de las y los artesanos bolivianos.
Entre las obras registradas se encuentran artesanías en madera, como camiones y vehículos, que representan tradiciones del país; además de cerámicas portainciensos con diseños autóctonos; y botellas recicladas convertidas en piezas únicas de arte aplicado.
Durante el acto de registro de propiedad intelectual, el director de Senapi invitó a los artesanos a ver el registro como una herramienta de proyección internacional.
"Este no es un trámite más, el significado que realmente trasciende a cómo ustedes plasman la cosmovisión, supera cualquier conocimiento e identidad e inclusive puede tener una visibilidad ante el mundo, ante organismos internacionales que valoran esto (...), tengan esta visión de grandeza en la que nosotros los acompañamos y apoyamos para que estos siga trascendiendo fronteras", remarcó Espinoza.
La instancia enfatizó que el registro en Derechos de Autor permite reconocer la autoría, brindar seguridad jurídica y proteger las obras frente al uso no autorizado, y cuando un artesano registra su obra, no solo protege un objeto, sino también su identidad, su conocimiento y su derecho a beneficiarse justamente de su creación.