A través de dos huecos, de alrededor de un metro de diámetro, en el muro de la carceleta de Riberalta, internos de ese reclusorio protestaban por el hacinamiento en el que viven, por lo que exigen el cumplimiento del Decreto Supremo de indulto y amnistía, además de solicitar atención médica y mejor alimentación. “Aquí hay varias personas que tienen más de 58 años”, indicaba por uno de los forados, un interno, en un video difundido por el diario digital Noti Riber.
Al respecto, el coronel Freddy Roca, jefe del comando policial amazónico, en entrevista con el diario digital riberalteño Elay, señaló que, tras lo sucedido en horas de la mañana, al mediodía habló con los internos, se llegó a un acuerdo y fue restablecida la calma. Además, explicó que el origen de los reclamos se dio luego de que un grupo de internos salió con permiso judicial y escolta policial a una entidad bancaria a cobrar sus bonos, pero, según los propios internos, no los habían atendido por temor de que estuviesen contagiados de coronavirus.
Sin embargo, explicó el coronel Roca, “no hay internos contagiados de coronavirus, pero lo que pudo haber causado una confusión es el hecho de que un policía recientemente destinado a Riberalta y proveniente de Trinidad, dio positivo a la enfermedad, por lo cual, recibe atención médica mientras que otros cuatro uniformados están aislados por prevención.
De igual forma, el jefe policial aclaró que el amotinamiento no tuvo origen en problemas de los internos con la Policía y que sus demandas tienen que ver, entre otras cosas, con la retardación de justicia.
Los internos manifestaron que son más de 200 siendo que la capacidad máxima del reclusorio es de 130 y por eso piden, además de la aplicación del indulto y la amnistía, el traslado de los internos con sentencia a otras cárceles.
Según Roca, la situación volvió a la tranquilidad y por prevención se coordinó con las Fuerzas Armadas para recibir apoyo en caso de ser necesario.