Los pacientes renales en Santa Cruz se declararon en una situación de emergencia tras el cierre de dos centros de hemodiálisis en los últimos días. Este martes, dieron un plazo de 72 horas al Ministerio de Salud para que realice los pagos adeudados y garantice la continuidad de la atención.
René Hernández, presidente de la Asociación de pacientes renales Vida y Esperanza, señaló que se llegó a esta determinación debido a que, hasta la fecha se han cerrado dos centros de hemodiálisis: Hospital Universitario Martin Dockweiler y CHMA. El primero brindaba atención a 46 pacientes, mientras que el segundo atendía a 56.
"Esta situación nos afecta no solo físicamente, sino también psicológicamente, ya que en estos centros hemos creado un ambiente familiar. Al dializarnos tres veces a la semana, llegamos a conocer al personal y a los médicos, por lo que lamentamos tener que enfrentar esta situación, dijo Hernández.
En este sentido, instó a Sdenka Maury, responsable del Programa Nacional de Salud Renal, a reunirse con los pacientes afectados en un plazo de 72 horas. En caso de no obtener una respuesta favorable, advirtió que iniciarán movilizaciones a partir de la próxima semana.
Hay mucha voluntad por parte de los propietarios de las clínicas privadas, pero están al límite y ya no pueden estirar más. La situación se está saliendo de control y la salud de los hermanos renales corre peligro, por lo que insto a todos los compañeros a unirse a esta movilización, expresó Hernández.
En Santa Cruz, existen alrededor de 2.000 pacientes renales que dependen del Sistema Público de Salud y acuden periódicamente a sesiones de diálisis. A nivel nacional, el número de casos supera los 6.000.