El dengue no se detiene y sigue sembrando desesperación en las madres de niños que acaban en estado crítico por las complicaciones derivadas de este mal. Jazmín Cahuana Sanabria se aferra a la fe y no pierde las esperanzas de su hijo, de solo 1 año, se recupere y salga de la unidad de terapia intensiva del hospital Mario Ortiz, donde se encuentra internado desde el jueves.
Ellos viven en Montero y, antes de su traslado al hospital de niños, el pequeño estuvo intubado en una clínica privada, toda vez que en los hospitales públicos de Montero no disponen de camas pediátricas de terapia intensiva, contó esta de familia. Con sus labios medio resecos y sus ojos hinchados por el llanto que le es difícil contener, cuenta que su angustia empezó hace más diez días, cuando su niño comenzó con fiebre y dolor corporal. Lo llevó al hospital de niños de Montero, pero su cuadro se agravó con extravasación de líquidos y hemorragia. Buscaron espacio en el hospital Óscar Urenda, pero allí le dijeron que no había camas de terapia intensiva para niños. Tampoco encontraron espacio en los hospitales de la ciudad capital. “Mi hijo estaba mal y en mi desesperación de madre lo metí a una clínica, no quería que mi hijo se muera. Ahí lo entubaron, fueron siete días hasta que Dios abrió una puerta y lo trajimos al hospital de niños”, dice. Además de la preocupación por el cuadro de su hijo, a Jazmín le angustian las deudas que ha acumulado en la clínica privada. Todavía no tiene contabilizada las cuentas, pero sabe que los gastos en terapias intensiva son altos, por lo que pide ayuda a las personas e instituciones de buen corazón. Jazmín pasa sus días en el hospital de niños a la espera de noticias de su hijo, como lo hacen otras madres que están viviendo este drama. Pide que habiliten camas de terapia pediátrica en el sistema público de Montero para que otras familias no pasen el mismo drama. “La vida de mi niño está manos de Dios. Lamentablemente en Montero no se cuenta con terapia ni ventiladores ni en el hospital de niños ni en el tercer nivel. Lo único que pediría es que en Montero hagan algo para que las madres no sufran lo que yo estoy sufriendo”, dice. Para ayudar a esta familia puede comunicarse al teléfono celular 621-74805.