La recepción del Hospital San Juan de Dios permanece en silencio. Las sillas ocupadas habitualmente por pacientes que aguardan la atención médica se encuentran vacías este miércoles. Los trabajadores de base del hospital cumplen el primer día de un paro de 48 horas, mientras el Servicio Departamental de Salud (Sedes) no ha anunciado medida alguna para retomar la atención.
Las ventanillas de atención al público lucen cubiertas de carteles que resumen las demandas. Piden insumos y materiales que permitan realizar las labores diarias, exigen el pago a los trabajadores contratados durante la pandemia, también demandan la ampliación de estos contratos.
En una conversación telefónica con el delegado de los trabajadores de base, Ismael Guzmán García, apunta al secretario departamental de Salud, Fernando Pacheco, a quien acusó de incumplir los acuerdos suscritos en las negociaciones.
El malestar de los trabajadores se agrava ante la actitud asumida por el gerente del nosocomio. La radicalización de la medida responde al acoso que sufrimos por parte de la gerencia por las denuncias que hacemos, matiza Guzmán. El actual gerente, Édgar Méndez, nos quiere atropellar para que no reclamemos las malas condiciones, afirma. Asegura que la situación del hospital es insostenible y que esto repercute en la atención a los pacientes. Desde la Gobernación, y a pesar de la insistencia de diversos medios para conocer su postura ante el paro de 48 horas, guardan silencio. Tanto este miércoles como -mañana- jueves, el Hospital San Juan de Dios solo atenderá en emergencias. Las consultas externas y las cirugías programadas serán suspendidas y reprogramadas. Sin pacientes en espera de ser atendidos, así luce la sala principal del Hospital San Juan de Dios| Jorge Gutiérrez
Un paciente observa los carteles con las demandas de los trabajadores en un hospital que suspendió la atención| Foto Jorge Gutiérrez
Las puertas cerradas y sin atención. Así se encuentra el Hospital la mañana de este miércoles| Foto: Jorge Gutiérrez