Nuevas denuncias de presunta corrupción en el cobro de impuestos y manipulación informática vuelven a poner bajo la lupa al sistema tributario del Gobierno Municipal. Desde el año pasado, más de una veintena de casos salieron a la luz pública y apuntan a una “perforación del sistema” para favorecer a deudores mediante alteraciones en la categoría y ubicación de los inmuebles.
Concejales advierten que la mayoría de casos quedan en nada y que se sigue actuando con bajo el mismo ‘modos operandi’, mientras desde la Alcaldía defiende la transparencia del sistema y asegura que las denuncias tienen un trasfondo político.
El concejal Manuel 'Mamén' Saavedra formalizó la semana pasada una denuncia contra funcionarios de la Dirección General de Administración Tributaria (DAT) que presumiblemente habrían modificado el registro de viviendas urbanas para desplazarlas digitalmente a zonas rurales, reduciendo drásticamente los impuestos.
En el caso expuesto, el propietario de un inmueble ubicado en la avenida Santos Dumont y quinto anillo, pagó solo Bs 100 cuando debía cancelar alrededor de Bs 1.500. “¿Dónde están los otros 1.400 bolivianos restantes?, señaló Saavedra.
Respaldó su denuncia con documentación en la que se muestra que el inmueble fue cambiado, sin explicación, de la zona 10 a la zona 18 durante las gestiones 2022, 2023 y 2024; y que en noviembre de 2025 volvió nuevamente a la zona 10.
Este cambio hizo que el contribuyente pasara de pagar Bs 479 en 2021 a solo Bs 33 en 2022, Bs 33 en 2023 y Bs 37 en 2024.
“Esto demuestra la perforación del sistema tributario”, insistió el concejal opositor.
El legislador Marcelo Vidaurre recordó que, en agosto de 2024, también denunció con pruebas 19 casos que, en total, sumaban más de Bs 1 millón en defraudación a las arcas municipales; sin embargo, la denuncia fue rechazada.
De acuerdo a los documentos a los que accedió Vidaurre, malos funcionarios municipales cambiaron la zona impositiva y rebajaron la calidad de construcción para reducir el monto de los impuestos.
En uno de los casos, un inmueble, ubicado en la zona noreste de la ciudad, fue cambiado de la zona 10 a la zona 13 y las construcciones fueron recalificadas de buena a económica o marginal.
En otro caso, un inmueble situado en la avenida Melchor Pinto fue cambiado de zona impositiva 4 a zona 7 y la construcción también fue recalificada de buena a económica o marginal.
Así un inmueble con una deuda tributaria de Bs 7.746 terminó pagando Bs 920 y otro, de Bs 9.870 pagó Bs 1.630. En los otros casos los montos bajaron de Bs 5.814 a 520; de Bs 21.600 a 2.916; de 67.992 a cero; de Bs 14.990 a 2.698, de Bs 2.243 a 592; de Bs 5.548 a 1.555; y de Bs 3.924 a 1.126.
“Fueron 19 casos específicos, con el mismo modus operandi, presentamos todas las pruebas que logramos conseguir, pero la denuncia fue rechazada”, indicó.
Un mes después, el exconcejal Rolando Pacheco formalizó otra denuncia en la que un contribuyente, propietario de una vivienda unifamiliar, debía cancelar la suma de Bs 3.331.729 por una deuda impositiva. Sin embargo, canceló la suma de Bs 64.629 para liquidar la obligación.
En la denuncia se señaló que presuntos autores, funcionarios de recaudaciones, presumiblemente, ingresaron al sistema con usuarios y contraseñas genéricas o ajenas para manipular la información y reducir el monto de la deuda.
A esa denuncia se adhirieron Vidaurre y otros concejales, lo que derivó en la eliminación de la Secretaría de Administración Tributaria (SAT) y en la destitución del entonces secretario Mario Centellas, hasta ese momento estrecho colaborador del alcalde Jhonny Fernández.
En esa ocasión, el Concejo también conformó una comisión especial para investigar las denuncias de manipulación informática y corrupción en recaudaciones.
“Los hechos quedaron en nada”, dijo Vidaurre, quien considera que estos casos demuestran que ya se le generó un hueco al sistema tributario y que no existe la voluntad de corregirlo.
En esto coincide Saavedra, quien cuestionó la falta de acciones de Fernández, a quien acusa de haber ignorado advertencias sobre vulnerabilidades en el sistema tributario.
“El sistema está perforado y el alcalde no ha movido una uña. Con peritos capacitados esto se arregla en semanas, pero no lo hacen porque son parte del negocio. Necesitan que el sistema siga siendo un colador”, afirmó Saavedra.
Lo que responde la Alcaldía
El vocero del Gobierno Municipal, Bernardo Montenegro, calificó las últimas denuncias como políticas y orientadas a desprestigiar la gestión municipal.
Señaló que hay quienes buscan notoriedad debido a que nos encontramos en un periodo preelectoral.
Aseguró que, “más allá de las denuncias que pueden ser sin fundamento, como ha ocurrido en otras ocasiones”, el municipio se va a adherir a la denuncia que presentó Saavedra.
Añadió que se facilitará toda la información necesaria para esclarecer los hechos, aunque, según dijo, en la mayoría de los casos estas denuncias no tienen sustento y responden a un carácter político.
Por su parte, la Dirección General de Administración Tributaria se pronunció a través de un comunicado público. Indicó que, ante las recientes declaraciones y denuncias infundadas realizadas por algunas autoridades o aspirantes a cargos públicos, corresponde aclarar que todos los cobros relacionados con impuestos municipales se realizan exclusivamente a través de entidades financieras, conforme a la normativa vigente.
Señaló que dichos pagos se registran de manera automática en el sistema RUAT, una plataforma que opera bajo estándares reconocidos de seguridad, trazabilidad y control.
Asimismo, aclaró que cualquier modificación o actualización en la información tributaria se realiza únicamente dentro de los parámetros permitidos por la normativa municipal y mediante las funciones habilitadas por el propio sistema, en estricto apego a los procedimientos establecidos.
“La DAT reafirma su compromiso institucional con la transparencia, la legalidad y el fortalecimiento de la gestión pública”, concluye el comunicado.
Por su parte, los contribuyentes piden sanear el sistema y dar con los responsables.