Un capitán de la Policía Boliviana fue aprehendido e imputado formalmente por el delito de pornografía, luego de que la Fiscalía encontrara en sus dispositivos electrónicos un gran volumen de material íntimo de, al menos, 30 mujeres, incluidas menores de edad. La denuncia partió de su propia pareja, quien descubrió los archivos y acudió a las autoridades.
El fiscal del caso, Sheyla Rodríguez, explicó que el uniformado será presentado ante un juez cautelar en las próximas horas, mientras que el Ministerio Público solicitó su detención preventiva en la cárcel de San Pedro de La Paz por un periodo de seis meses.
El abogado de una de las víctimas, Jhonny Castelú, detalló que el imputado no solo almacenaba los videos, sino que había organizado el material en carpetas con fechas. “Tal era la cantidad de contenido que en seis discos compactos se tuvo que descargar toda la información. Algunos videos datan de hace seis años”, señaló.
Lo más alarmante, según Castelú, es que entre las grabaciones se identificaron dos menores de edad y que algunas escenas habrían sido registradas en instalaciones policiales o estatales, con presuntas víctimas que también serían funcionarias policiales.
Además de la acumulación de material pornográfico, el capitán fue denunciado por su expareja por haberla grabado durante un acto sexual sin consentimiento y amenazarla con difundir los videos en redes sociales. Esa declaración permitió abrir la investigación que ahora destapó la magnitud del caso.
De acuerdo con fuentes fiscales, el oficial prestó servicios en la unidad de Inteligencia de la Policía, lo que genera preocupación sobre un posible uso indebido de sus funciones para la obtención del material.
El Ministerio Público continúa con la identificación de las posibles víctimas y no descarta ampliar la investigación a otros delitos. Mientras tanto, la audiencia de medidas cautelares definirá si el uniformado permanece en prisión preventiva durante el desarrollo del caso.