Las pericias realizadas por la Policía y Fiscalía permitieron identificar y aprehender al presunto autor del asesinato de Yuvinca, una niña de ocho años que fue ultrajada, golpeada y asfixiada en La Guardia. Se trata del cuñado de la víctima, quien está siendo procesado por el delito de infanticidio, luego de que se detectó manchas de sangre en su ropa.
El fiscal departamental Alberto Zeballos Cruz informó que los resultados de la prueba de luminol realizada en la vivienda del aprehendido permiten sostener su probabilidad de autoría en la muerte de su cuñada, el pasado 6 de enero.
Zeballos explicó que en el lugar donde fue hallado el cuerpo de la niña las pericias arrojaron resultados positivos para sangre mediante pruebas de luminol o quimio-luminiscencia. “Se ha podido detectar esta prenda de vestir, una polera, que corresponde a una persona que se encuentra en calidad de aprehendida”, precisó. El sindicado, añadió, “es cuñado de la víctima, es decir, esposo de la hermana de la menor”.
El fiscal departamental indicó que, además, se detectaron muestras de saliva en las pruebas de biología practicadas tanto en la polera como en el colchón de la víctima y en papel higiénico encontrado en el lugar donde se halló el cuerpo, considerado escena secundaria. “Todos estos indicios racionales hacen entender de manera objetiva que aparentemente existe una probabilidad”, sostuvo.
Al aclarar el alcance de los avances, Zeballos remarcó que la Fiscalía actúa con objetividad y prudencia procesal. “Cuando hablamos de probabilidad, hablamos de indicios racionales. La certeza se da en otras etapas, si la Comisión de Fiscales llega a obtener suficientes elementos”, afirmó. En ese marco, señaló que, tras recibir declaraciones testificales y del sindicado, y en base a la valoración médico forense y las pruebas biológicas, se dispuso una resolución fiscal fundamentada de aprehensión.
Como parte del refuerzo investigativo, el Ministerio Público practicó este jueves una necropsia complementaria, con el objetivo de recolectar muestras óseas o fragmentarias de la menor para realizar pruebas genéticas comparativas. “Estas permitirán determinar, a ciencia cierta y de manera objetiva, a quién corresponden los indicios”, explicó el fiscal.
Zeballos reiteró que, por el momento, la Fiscalía cuenta con indicios racionales suficientes para sostener probabilidades de autoría por el presunto delito de infanticidio, y evitó adelantar conclusiones sobre el lugar exacto donde se cometió el crimen, señalando que todos los antecedentes y elementos recolectados forman parte del análisis integral del caso.
Los resultados ampliados de las pericias que se realizan desde hoy serán informados en conferencia por el fiscal general del Estado, Roger Mariaca, quien arribará a Santa Cruz ante la gravedad del hecho por tratarse de una víctima menor de edad. Las evaluaciones están a cargo de médicos forenses y peritos del Instituto de Investigaciones Forenses.
Asimismo, dijo que, para no entorpecer la investigación, la información pública será dosificada con responsabilidad. Confirmó que existe una persona aprehendida que ya prestó declaración y advirtió que no se descarta la participación de otros cómplices o encubridores, sean del entorno o ajenos. “Las investigaciones están abiertas y continuarán hasta descubrir la verdad histórica y material de los hechos”, concluyó.
Familia de Yuvinca defienden al aprehendido
No obstante, el abogado de la familia, Miguel Ángel de la Borda, cuestionó la forma en que se realizaron las pericias. Aseguró haber estado presente durante la recolección de pruebas con luminol y observó diferencias de tiempo entre los domicilios inspeccionados. “La pericia en la casa de Yuvinca duró más de dos horas y media, mientras que en el domicilio de la niña que habló de un presunto rapto duró apenas 15 minutos. Eso genera susceptibilidad de que se haya sembrado evidencia contra el cuñado”, afirmó.
El jurista también criticó el manejo inicial de la escena del hallazgo. “Han ingresado más de 100 personas; no se aseguró el perímetro y la prueba fue contaminada. ¿Cómo es posible que la médico forense haya tenido que solicitar después una necropsia porque no se recolectaron muestras esenciales desde un inicio?”, cuestionó, y sostuvo que hubo “inoperancia” del Ministerio Público y del IDIF en las primeras horas de investigación. Incluso anunció que pedirá responsabilidades por presunto incumplimiento de deberes.
Por su parte, la esposa del aprehendido, Vanesa Z., defendió la inocencia de su marido y afirmó que fue conducido a declarar cuando se encontraba ayudando a sus padres en La Guardia. “Se suponía que era solo una declaración, pero ahora lo están culpando. Él estuvo conmigo”, declaró.
Zegarra explicó que la mancha de sangre hallada en la polera de su esposo tendría una causa distinta al hecho investigado. “Se cortó la uña recientemente y sangró un poco; esa es la única manchita que dicen tener como prueba. Yo misma se la curé”, relató, y aseguró contar con testigos y registros de cámaras que demostrarían que su esposo no estuvo con la menor el día de su desaparición. “Que investiguen bien, no que culpen a mi familia”, reclamó.