Nahla Yusuf Dames es cruceña, tiene 31 años y más de una década de experiencia como wedding planner. Casada con Luis Alberto Dabdoub Lavandenz y madre de dos niñas —Alhena (7) y Blanca Amira (10 meses)—, ha construido su carrera acompañando a parejas en uno de los momentos más significativos de sus vidas. Desde su mirada profesional y personal, diciembre se ha consolidado como un mes clave para las bodas, no solo por razones logísticas, sino por su profundo simbolismo de cierre de ciclos, fe y unión familiar.
Según explica, Navidad y Fin de Año imprimen una energía especial a las celebraciones: las familias están reunidas, el ambiente es más emotivo y muchas parejas desean iniciar su matrimonio rodeadas de amor, esperanza y gratitud. “Se vive una disposición distinta; hay más tiempo para compartir y más intención en cada gesto”, resume.
En los últimos años, Nahla ha observado un incremento sostenido de bodas en diciembre, especialmente en formatos íntimos y bodas destino, donde los invitados aprovechan las vacaciones para permanecer más días y convertir la boda en una experiencia integral. Inspiradas en el Nacimiento de Jesús, muchas novias buscan celebraciones “con alma”, centradas en la fe, la calidez y la unión de dos familias.
¿Por qué crece la elección de diciembre?
“Muchas novias llegan con un deseo muy claro: que su boda tenga un significado profundo, más allá de lo estético”, explica. Se repiten mensajes de fe, gratitud y unión familiar. Para ellas, inspirarse en el Nacimiento simboliza humildad, amor verdadero y la importancia de comenzar el matrimonio con valores sólidos. “Quieren una boda cercana, donde la familia esté presente y se sienta calidez. Buscan rituales sencillos, pero cargados de intención”.
¿Qué dicen las novias que se casan en Navidad?
Las reflexiones que escucha Nahla son constantes y profundas. Una frase se repite: “Queremos que nuestro matrimonio nazca en una fecha que represente fe, amor y esperanza”. Para muchas, empezar la vida en pareja en este tiempo tiene un sentido espiritual muy fuerte.
Otra idea recurrente es el deseo de formar un hogar bendecido, con la familia como eje. “Casarse en Navidad simboliza construir el hogar con los valores que representa esta fecha: unión, respeto y amor incondicional”, comenta. Y añade una frase que escucha con frecuencia: “No queremos solo una boda; queremos comenzar una familia con propósito”.
Para ellas, la Navidad no es solo una fecha: es un mensaje de fe que acompaña el inicio del matrimonio. “Sentimos que nuestro matrimonio empieza rodeado de amor, familia y bendición”, le dicen. “Esta fecha nos recuerda que lo más importante es el hogar que estamos formando, más allá de la fiesta”.
Un mensaje para quienes sueñan con formar familia
“Acompañar a parejas que se unen con fe en diciembre es profundamente especial”, dice Nahla. “No solo organizo una boda; soy parte de un momento en el que dos personas deciden formar un hogar con propósito, valores y amor”. En estas fechas, añade, cada ceremonia se vive con mayor emoción y sentido espiritual.
Su mensaje navideño es claro: el amor se construye. “El matrimonio se forma día a día, con la decisión consciente de amar con respeto, paciencia y compromiso. Así como la Navidad nos invita a unirnos y compartir, que el nuevo hogar sea un espacio de fe y encuentro con la familia”.