Por: Néstor Lovera y Noelia Rendón
En el contexto de las celebraciones de fin de año, tanto en las zonas golpeadas por desastres naturales como en los pasillos del oncológico cruceño, el apoyo colectivo y la esperanza se consolidan como un pilar fundamental.
Un grupo de familias de la comunidad menonita llevó ayuda humanitaria a familias damnificadas en el municipio de El Torno, una de las zonas golpeadas por recientes inundaciones. En esta iniciativa se transportaron víveres, canastones, medicamentos, insumos médicos, ropa y alimentos destinados a las personas damnificadas.”
La caravana se dirigió hacia la comunidad Espejos, una de las primeras áreas afectadas, donde un puente construido hace apenas un año fue arrastrado por el agua. “Todo se lo llevó el agua, había dos a tres casas y autos, pero eso también se lo llevó”, relató un comunario al describir la magnitud de los daños.
Un comunario sirvió de guía para la caravana. Al observar cómo verificaba la transitabilidad, un menonita comentó: “Qué tipo más valiente”. Durante el trayecto, varios vehículos quedaron atascados en el barro, pero el trabajo en equipo permitió continuar pese a las dificultades.
La llegada a la comunidad estuvo marcada por el sonido de un acordeón interpretando un villancico navideño, mientras algunas personas comenzaban a descargar los víveres, otras preparaban para compartir una olla común, acompañada de regalos, ropa y juguetes.
“Lo último que se pierde es la esperanza”, repetían los comunarios mientras se repartían parte de los víveres al caer la tarde. “Muchas gracias por la ayuda que nos trae con bastante cariño, estamos contentos”, expresó uno de los beneficiarios.
La lucha diaria en el oncológico de Santa Cruz
En el hospital oncológico de Santa Cruz, familias de distintas regiones del país pasan la Navidad lejos de casa. Federico Aguirre, matemático de 36 años y oriundo de Yacuiba, llegó a la capital cruceña junto a su esposa tras el diagnóstico de leucemia linfoblástica aguda (LLA) de su hijo de 12 años.
“Cambió todo, dio un giro total de nuestra vida, toda la familia”, relató, al explicar que dejaron su hogar para acceder a tratamiento especializado.
“Lastimosamente no tenemos allá estas condiciones, de tener un oncológico”, señaló.
También resaltó el apoyo de la población cruceña. “La gente de Santa Cruz es bien desprendida. Diferentes fundaciones y personas vienen a dar donaciones, comida y algunos medicamentos que nos puedan faltar”, dijo, agradeciendo la ayuda recibida.
Finalmente, subrayó que la enfermedad no distingue condición social. Con esperanza, aseguró que cuando su hijo supere esta etapa buscarán apoyar a otras familias en situación similar y llamó a priorizar dos pilares fundamentales. “La salud y la educación son la base para un país mejor”, concluyó.