La Cámara de Diputados logró, este jueves 6 de octubre, elegir a su nueva directiva para la gestión legislativa 2025-2026, en una jornada que comenzó con tensiones y demoras, pero que concluyó con un inusual respaldo mayoritario y un llamado al consenso entre las diferentes fuerzas políticas.
La sesión inició poco después de las 9:00, en el nuevo edificio de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) en La Paz. Sin embargo, a las 9:32 el presidente de la directiva ad hoc, José Maldonado, declaró un cuarto intermedio de 20 minutos, debido a que ninguna de las jefaturas de bancada había presentado sus listas de postulantes para los cargos de la directiva camaral. La ausencia de la jefa nacional de bancada del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Marlene Miranda, complicó aún más el panorama.
De acuerdo con la normativa vigente, los diputados deben elegir por mayoría a un presidente, dos vicepresidentes y cuatro secretarios. Los principales cargos corresponden al bloque de mayoría, en este caso el PDC, que inicialmente no lograba consenso interno para definir sus nombres.
Alrededor de las 10:00, los legisladores retornaron al hemiciclo sin acuerdos, por lo que Maldonado dispuso un nuevo cuarto intermedio, de tres horas, exhortando a los jefes de bancada a presentar las listas. “Vamos a recibir cartas firmadas por los jefes de bancada acreditados, señalando el bloque de mayoría o minoría al que pertenece su alianza o su partido político”, precisó.
La falta de coordinación generó malestar en algunos legisladores del PDC, especialmente en la diputada paceña Sandra Rivero. En una declaración pública, criticó la ausencia de Miranda: “La sociedad está esperando una respuesta inmediata y aún no se ha definido la presidencia de las cámaras. Lastimosamente, no asistió. Asistieron todos los jefes de bancada, excepto ella”.
La parlamentaria negó divisiones internas en su partido, aunque apuntó a una “falta de conducción efectiva”. “Lo que hay es una jefa de bancada desordenada e irresponsable”, enfatizó.
Se alcanza el acuerdo
Pasadas las 14:40, la sesión se reinstaló y, al parecer, los distintos bloques ya habían alcanzado un acuerdo, pues de inmediato se procedió a la lectura de las cartas presentadas por las bancadas. Primero se dio lectura a la nómina del bloque de minoría y luego a la del PDC.
La votación nominal transcurrió sin incidentes, con tres minutos de intervención por diputado. La plancha de mayoría fue aprobada con 120 votos a favor y sólo uno en contra, este último emitido por la diputada Rivero, quien lamentó que la lista no hubiera sido consensuada con todos los miembros del PDC.
“Estamos empezando la legislatura con pie derecho. Por tanto, queda aprobada la nómina de la bancada de mayoría”, afirmó Carlos Alarcón.
Posteriormente se sometió a votación la plancha de minoría, cuyos tres cargos fueron asignados a legisladores del frente Libre, lo que motivó reclamos de parte del MAS y de Alianza Popular. Aun así, la votación fue ampliamente favorable, con 116 votos afirmativos y cinco negativos.
Finalmente, la nueva directiva de la Cámara de Diputados quedó conformada de la siguiente manera: Presidente, Roberto Julio Castro Salazar (PDC, Chuquisaca); Primera Vicepresidenta, Daniela Cabrera Guillén (Unidad, Cochabamba); Segunda Vicepresidencia, Rodrigo Antonio Loma (Libre, La Paz); Primera Secretaría, Mario Lima Paz (PDC, Santa Cruz); Segunda Secretaría, María Khaline Moreno Cárdenas (Unidad, Santa Cruz); Tercera Secretaría, José Maldonado Gemio (Libre, Cochabamba), y Cuarta Secretaría, Glenda Marlene Aguilera Padilla (Libre, Santa Cruz).
Tras el juramento de rigor y pese a los roces iniciales y a las críticas por la falta de coordinación y los retrasos en las primeras horas de sesión, la nueva directiva arranca sus labores con una legitimidad reforzada por el respaldo mayoritario de las bancadas. Hacía varios años que una elección camaral no lograba un apoyo tan contundente dentro del propio hemiciclo.