El candidato presidencial Rodrigo Paz Pereira aseguró en una entrevista con EFE que el contacto con el campo y la difusión de propuestas por redes sociales fueron determinantes para ganar en primera vuelta tras el "fin de ciclo del MAS y de Evo Morales, y adelantó que, de llegar a la Presidencia, su prioridad será ordenar la casa sin recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI).
Lo que hemos trabajado son las redes sociales y viajar, viajar y viajar, para conocer todo y estar con todos al mismo tiempo en la patria, remarcó el senador centrista de 57 años.
Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), ganó la primera vuelta del pasado 17 de agosto, al obtener el 32,06 % de los votos, por encima del 26,70 % que consiguió el expresidente derechista Jorge Tuto Quiroga (2001-2002) de alianza Libre. Ambos competirán en inédita segunda vuelta electoral prevista para el 19 de octubre.
El político explicó que su campaña lleva más de cinco años recorriendo pueblo a pueblo y visitando 220 de los más de 300 municipios del país para establecer vínculos con comerciantes, mineros, transportistas y artesanos, sectores que considera decisivos en su sorpresivo triunfo.
De esos encuentros surgieron propuestas como la reducción de impuestos y aranceles, créditos baratos y el cierre de la Aduana.
Para Paz, las empresas y los poderes constituidos que proyectaron, por medio de las encuestas, una segunda vuelta entre Quiroga (2001-2002) y el empresario opositor Samuel Doria Medina no quisieron observar esa realidad.
A esto se sumó que el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) y el expresidente Evo Morales (2006-2019), que atraviesan una crisis interna, generaron un cabreo acumulado de las organizaciones sociales ante el autoritarismo de jefaturas sindicales, la corrupción y el nepotismo.
El candidato del PDC consideró que Morales no defiende la plurinacionalidad de Bolivia sino su propio estatus de poderoso y la intención de volver a gobernar Bolivia y someterla, algo que no tiene relación con las reivindicaciones históricas de los sectores populares.
También aseguró que, de ganar la Presidencia, convertirá el Trópico de Cochabamba —bastión político del exmandatario— en un polo productivo y turístico, y que a Morales se le aplicará la ley como a cualquier ciudadano.
Morales permanece desde octubre en el Trópico de Cochabamba bajo el resguardo de cientos de sus leales para evitar que se ejecute una orden de captura por un caso de trata agravada de persona, debido a una supuesta relación con una menor con la que tuvo un hijo cuando era presidente en 2016.
Lo que no se debe hacer
En materia económica, Paz responsabilizó al MAS de la actual crisis de divisas, inflación y escasez de combustibles en el país.
La crisis es parte de la ignorancia de un régimen que él ha creado (Morales) y en el que se farreó (despilfarró) 60.000 millones de dólares de (ingresos) del gas.
A su juicio, la experiencia del MAS en el poder en estos 20 años es un aprendizaje de lo que no debe hacerse para despilfarrar los recursos, que significó desaprovechar un momento extraordinario para diversificar la economía.
La propuesta del candidato plantea renegociar la deuda externa e interna, que cifra en 42.000 millones de dólares, asegurar el abastecimiento de diésel mediante un colchón con organismos internacionales, sincerar la cotización del dólar en un punto intermedio entre el oficial y el paralelo, y reinsertar en el sistema financiero los 9.600 millones de dólares que, calcula, circulan fuera de la banca.
Paz, a diferencia de Quiroga, no pone como prioridad recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI), pues considera que eso implicaría meter una carga de deuda extraordinaria al país, ya que ve primordial ordenar la casa.
De cara a la segunda vuelta de octubre, señaló que buscará aumentar su masa electoral mediante la cohesión, algo que calificó como una prioridad para luego dar estabilidad y gobernabilidad" a Bolivia, sin distinciones ideológicas ni regionales. EFE