Días previos a la posesión de Rodrigo Paz, los cambios en el gobierno ya eran evidentes. Aquí algunos datos curiosos del antes, durante y después del histórico evento. El 6 de noviembre, el “reloj del sur”, que durante 11 años marcó el tiempo en sentido inverso, fue retirado de la fachada del antiguo Palacio Legislativo. Volvió el reloj tradicional.
El día de la posesión, en Palacio Quemado, predominaba la tricolor boliviana. Eso sí, el hemiciclo contaba no solo con la rojo, amarillo y verde, sino también con la wiphala y la bandera de patujú. En cuanto a la banda presidencial, a diferencia del símbolo que usó Luis Arce en su posesión, Paz Pereira lució una banda tricolor.
Durante el acto, Paz recibió no uno, ni dos, sino cuatro bastones de mando: uno otorgado por las FFAA, otro por la Policía y dos por representantes de pueblos indígenas.
A la posesión llegaron cinco mandatarios y más de 50 delegaciones internacionales. La presencia de Gabriel Boric, presidente de Chile, destacó por su significado. En 19 años, fue el primer encuentro entre mandatarios de estos dos países, tras décadas de tensiones por la demanda marítima boliviana. Además, la presencia del subsecretario de Estado de EEUU, Christopher Landau, en la investidura de Paz marca el inicio de una nueva etapa en las relaciones entre Bolivia y Washington. Rompe un ciclo de más de 20 años de distanciamiento.
Otro dato para destacar es el número de ministerios. Paz ha optado por un gabinete de 14 hombres y mujeres, es decir, tres menos de lo que había en la administración de Arce. Soplan vientos de cambio.