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Amnistía política general e irrestricta

Jueves, 26 de diciembre de 2024 a las 04:00
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Estas fechas navideas, cuando el amor y la paz estn en el sentimiento de la gente y los corazones se regocijan junto al arbolito y la mesa familiar, obligan a pensar cmo ser la Navidad de los encarcelados, de los perseguidos y de los exiliados. Desde luego que son das y noches de infinita tristeza para los afectados y para quienes los aman y estn lejos y que sienten el pan amargo de la vida. Esta Navidad ser as para miles de compatriotas.

Este gobierno, que proclama desde sus inicios, hace casi veinte aos, la cultura de la paz, ha sido el ms intolerante y despiadado que hubo a partir de 1982, cuando se restableci una democracia debilucha, pero democracia al fin, que el MAS la ha destruido ao tras ao, queriendo instaurar en el pas un rgimen comunista o socialista, similar al de Cuba, como pblicamente lo dijeron Evo Morales y ltimamente Arce. Pedirles una amnista navidea a quienes solo les interesa la Natividad del Seor para comer, beber y bailar, como verdaderos fetichistas paganos, seguramente que les provocara risa.

Ahora que nos estamos aproximando al 2025, ao electoral, de fundamental importancia para Bolivia, la oposicin debera exigirle al gobierno de Luis Arce Catacora, como un imperativo, que, una vez se lance la carrera electoral, decrete una amnista poltica. Sabemos las dificultades que se presentarn, las negativas del poder, magos en inventar pretextos, pero es esencial hacerlo. Sin una ley que impida el enjuiciamiento penal y civil, sin que se aplique de manera plural el olvido o perdn de efectivos o presuntos delitos polticos que pesan sobre determinadas personas, las elecciones del Bicentenario pecaran de parciales, de favorecer al oficialismo.

Sabemos que la amnista es una atribucin del jefe de Estado (por lo menos la era), pero si se espera que el seor Arce tome una iniciativa de esa naturaleza, que lo haga reir por sus asesores, la amnista no va a prosperar. Son los parlamentarios (algunos ya lo han mencionado) y los lderes de la oposicin, aquellos que se estn congregando patriticamente para derrotar al MAS, quienes deben demandar la accin. Los pre candidatos (o como se los llame) vienen expresando diariamente cules son sus planes si son elegidos, dan cifras y ofrecen soluciones, pero a ninguno se le ha ocurrido algo que el pas va a apoyar sin reparo alguno, y es, sin duda, la exigencia de unas elecciones sin presos polticos, ni perseguidos, ni exiliados.

En 1977 el general Hugo Banzer, dictador desde haca seis aos, decret una amnista poltica, cuando convoc a elecciones para 1978, las que l mismo anul por fraude. La amnista que lanz Banzer no era irrestricta. Haba restricciones para algunos jefes de la oposicin. En esas circunstancias se congregaron en huelga de hambre, un puado de mujeres mineras encabezadas por Domitila Chungara, que exigieron que la amnista fuera irrestricta. El dictador, observando que la demanda de las mujeres mineras creca y se extenda en la poblacin, decret una amnista poltica general e irrestricta. De esa manera, hasta los adversarios ms acrrimos del presidente Banzer retornaron al pas para sumarse a la campaa electoral. El propio MNR, con arrestos autocrticos durante mucho tiempo, otorg a sus adversarios una amnista poltica en 1960, elecciones que gan ampliamente Paz Estenssoro.

Sin embargo, el MAS no comprende o no quiere entender el concepto de amnista. Mantuvo en prisin durante una dcada a 40 jvenes cruceos a quienes acus de separatismo y de pretender asesinar a Evo Morales. No se le ocurri liberarlos sin que antes, con algunas excepciones, se declararan culpables sin serlo, humillndolos. Finalmente, el asesinato a sangre fra, en el hotel Las Amricas, de tres personas sospechosas del inexistente separatismo, fue el resultado de toda una tramoya donde lo nico que qued claro fue la extorsin y el chantaje, por dinero, con que procedi nuestra malhadada justicia.

Cmo ir a unas elecciones tan importantes si estn encarcelados la ex presidente Jeanine Aez, el gobernador cruceo Luis Fernando Camacho, el cvico potosino Marco Pumari y otros polticos y militares? Si Camacho es parte importante y hasta posible candidato de la frondosa agrupacin democrtica que empieza a surgir para derrotar al MAS? Est eso acorde con el juego democrtico? Qu opinan los observadores internacionales de unas elecciones con presos polticos y perseguidos? Es comprensible ver a Aez y Camacho encarcelados y al pervertido de Evo Morales libre y desafiante? Eso solo lo podemos ver en la sufrida Venezuela de Maduro, en el oprobioso rgimen de Ortega o en la eterna e implacable dictadura cubana que ahora preside Daz-Canel.

La lucha de los opositores y de todos los ciudadanos democrticos en Bolivia tiene que ser una atronadora demanda al rgimen de una amnista poltica general e irrestricta.

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