Toda la familia de Indira Chizuko Herrera, profesional en agropecuaria, asistió este martes al Palacio de Justicia a la audiencia final de sentencia contra el acusado de asesinato, su exesposo Windsor Andia Rivera, que goza de libertad.
Hace seis días que Asako Inamine Takey, madre de Indira, murió clamando justicia tras perder la batalla contra el cáncer y no logró ver una sanción para el responsable por el crimen de su hija que lleva más de 10 años.
La audiencia se instaló ante el tribunal de sentencia conformada por los jueces Jesús Égüez, Moisés Colque y Lucio Condori.
El acusado Windsor Andia Rivera acudió con tres de sus abogados para plantear dos recursos, frente a la fiscal asignada al caso, Rosse María Barrientos, y la abogada representante del Ministerio de Justicia, Ana Paola Montenegro, que defiende a la familia de la víctima.
Según las investigaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) y de la Fiscalía, Indira Chizuko Herrera fue asesinada por su exesposo el 16 de noviembre de 2012.
Se trata del tercer juicio que lleva adelante la familia y no logra un veredicto.
En busca de justicia, también murió el 13 de junio de 2020 el padre de la víctima, Milton Robert Herrera Rocabado.
Buscan la extinción
Ayer, el tribunal tenía previsto dar lectura a las conclusiones del juicio oral y emitir la sentencia. La Fiscalía pide 30 años sin derecho a indulto. Sin embargo, el acusado planteó dos recursos, uno de prescripción y otro de extinción por duración máxima del tiempo.
Los jueces rechazaron el pedido de prescripción, pero quedó pendiente para análisis la extinción y se fijó para el 9 de mayo la instalación del acto para resolver el pedido de extensión y emitir la sentencia final.
Los hermanos de la víctima Naomi, Milton, Jarimi y Robert Herrera Inamine acudieron al acto y expresaron su decepción.
“Como familia estamos decepcionados, se posterga una vez más, se nos alarga nuestra agonía de pedido de justicia. Ya acabaron con la vida de mis padres que se fueron pidiendo justicia. Mi madre hace seis días que murió, qué más quieren, nosotros queremos paz y que caiga la justicia sobre el asesino de mi hermana”, dijo Naomi Herrera junto a sus familiares en el piso 12 del Palacio de Justicia.
El primero de octubre de 2020, el tribunal de sentencia de los jueces Carlos Mendieta, Ernesto Guardia y Jackeline Soriano condenó a 30 años sin derecho a indulto a Windsor Andia Rivera al ser hallado culpable de asesinato de su exesposa Indira Chizuko Herrera. Ese día, su madre, Osako Inamina, que estaba en audiencia en el Palacio de Justicia, cayó de rodillas y agradeció a Dios porque se había hecho justicia.
La Fiscalía aportó pruebas contundentes. Una de ellas es que el 16 de noviembre de 2012, Indira Chizuko preparaba el festejo de los tres años de su hijo y recibió una llamada del padre, Windsor Andia. La llamó y la citó para hablar sobre el cumpleaños del niño; ella fue y al llegar en su vehículo recibió un impacto de bala en la cabeza. Testigos revelaron que el autor fue su exesposo, de quien se había separado por malos tratos.
Sin embargo, el acusado fue detenido en la cárcel, pero salió libre antes del año. Poco después una sala penal anuló el fallo tras apelación de la defensa del exesposo y ordenó otro juicio. El niño, que en ese tiempo tenía tres años, ahora tiene 12.
Todo el tiempo fue cuidado por su abuela Asako Inamine, que hace seis días murió postrada en cama sin lograr ver al asesino de su hija preso. El niño ahora quedó bajo el cuidado de los hermanos de Indira.
Lea también
PAÍS
Sentencian a 30 años de cárcel a la tía que secuestró y asesinó a su sobrina de siete años
La autora del infanticidio se sometió a un juicio abreviado tras aceptar el crimen. La mujer exigía un rescate de Bs 70.000 a cambio de la libertad de la niña, pero acabó quitándole la vida. El hecho se registró en Coripata (La Paz)