El presidente del Comité Cívico pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, y el titular de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB), filial Santa Cruz, Roly Mancilla, anunciaron la realización de una Cumbre Nacional por la Soberanía Energética, destinada a enfrentar la crisis que atraviesa el país en el suministro de combustibles y energía.
Durante una conferencia de prensa conjunta, Cochamanidis advirtió que “la crisis ya no es solo de combustible, sino una crisis energética nacional”, y planteó que la cumbre sirva no solo para resolver los problemas inmediatos de abastecimiento, sino también para “pensar en el futuro energético del país, incluso con potencial de exportación”.
Por su parte, Mancilla destacó la necesidad de que el encuentro involucre a todas las instituciones técnicas y productivas que puedan aportar soluciones. “Es un misterio la crisis que estamos atravesando en el tema energético. Esto se ha desencadenado por la baja de las reservas de gas: si comparamos 2015 con 2025, tenemos la mitad de las reservas”, explicó.
El ingeniero señaló que Bolivia no ha impulsado el cambio de matriz energética pese a las advertencias técnicas realizadas desde hace años. “No podemos depender en un 70% de generación de energía solo del gas, más aún cuando las reservas bajan cada año y la demanda sigue creciendo. Tenemos que darle una soberanía energética a Bolivia”, enfatizó.
La Sociedad de Ingenieros confirmó su participación con sus 13 colegios de especialidad, que presentarán propuestas concretas para diversificar la matriz energética, mejorar la eficiencia de la generación eléctrica y fomentar el uso de fuentes alternativas como la solar, eólica e hidroeléctrica.
“Queremos que todos los bolivianos tengamos la tranquilidad de saber que Bolivia cuenta con soberanía energética, que la industria pueda seguir creciendo y que el país vuelva a desarrollarse”, afirmó Mancilla, al agradecer al Comité Cívico por incluir a la entidad técnica en la organización.
La fecha de la cumbre será anunciada en los próximos días, pero Cochamanidis adelantó que no debería pasar de noviembre, dada la urgencia de la situación. “Esta es una oportunidad para que el país se una en torno a un objetivo común: garantizar la energía que mueve nuestra economía y nuestro futuro”, concluyó.