Mientras comerciantes de distintas regiones protagonizan cierres de mercados y movilizaciones para denunciar el alza de precios y la escasez de dólares, Juan Carlos García, dirigente gremialista afín al Gobierno, cuestionó este tipo de protestas y exigió una mayor fiscalización en los centros de abasto. “¿Será una buena idea cerrar los puestos de venta cuando vivimos del día a día?”, se preguntó García en entrevista con Bolivia TV, en alusión a la medida de presión impulsada por sectores disidentes del gremialismo, como el bloque liderado por César González y Mercedes Gisbert, a quienes acusó de actuar con fines políticos. El miércoles el sector gremial realizó una protesta masiva en La Paz, con marchas y con el cierre de algunos puestos en los mercados de la sede de Gobierno, debido al incremento de precios de alimentos básicos como la carne y el pollo, además de la escasez del dólar. García reconoció que la economía atraviesa una situación compleja, con un alza visible en productos básicos como la carne y el pollo. Denunció que la especulación y la intermediación son factores que están distorsionando los precios en los mercados, y sostuvo que las autoridades están siendo rebasadas en su labor de control. Culpa a empresarios “¿Por qué en La Paz la carne cuesta 62 o 65 bolivianos el kilo, y en el oriente está a 35 bolivianos?”, se preguntó el dirigente gremial en tono crítico. García utilizó este contraste como ejemplo de lo que, según él, es una muestra clara de especulación en el mercado paceño. “El pollo en La Paz está a 22 o 23 bolivianos, pero en Santa Cruz se consigue a 16”, agregó. Para el ejecutivo gremial, esta diferencia de precios no responde a una lógica de costos de producción ni transporte, sino a una cadena de intermediación que estaría distorsionando el mercado, principalmente en el occidente del país. “Desde Santa Cruz salen los productos, pero en el camino se encarecen por el abuso de algunos intermediarios que están haciendo negocio con la necesidad del pueblo”, afirmó. García propone que el Gobierno central trabaje de manera conjunta con las alcaldías para monitorear precios y abastecimiento desde el lugar de origen. En ese sentido, puso como ejemplo a Santa Cruz no solo como centro de distribución de alimentos, sino también como punto de partida donde, según él, deben iniciarse los controles. “El Ejecutivo debería organizar visitas a las empresas productoras del oriente —aceiteras, frigoríficos, avícolas— para verificar si realmente hay escasez o si se está privilegiando la exportación y el contrabando. Desde ahí comienza el problema”, dijo. Finalmente, informó que este jueves por la tarde se realizará un ampliado nacional del sector gremial para analizar la coyuntura económica. Aseguró que el objetivo es encontrar soluciones desde el diálogo, pero con medidas concretas para evitar que el costo de vida siga afectando a los sectores más vulnerables.