El viceministro de Defensa del Consumidor, Jorge Silva, afirmó este martes que no existe una justificación técnica para la reducción en la producción del denominado pan de batalla e informó que los panificadores que incumplan el convenio con el Estado perderán el acceso a insumos subvencionados, principalmente harina.
“No hay una justificación técnica que respalde esta baja producción por parte del sector”, dijo la autoridad en contacto con Bolivia Tv.
El sector panificador atribuyó la reducción de la oferta a retrasos en la entrega de harina y otros insumos por parte de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), que enfrentó problemas logísticos a raíz de los bloqueos de caminos registrados en meses pasados. Sin embargo, Silva aclaró que la estatal cumplió con la entrega de los cupos correspondientes a julio y que actualmente se están completando las últimas entregas.
En ese marco, advirtió que “al panificador que incumpla la elaboración y comercialización de pan de batalla en el marco del convenio suscrito con Emapa se le suspenderá la entrega de insumos subvencionados”.
El viceministro también informó que se desarrollan operativos de control en coordinación con Emapa y las intendencias municipales, no solo en La Paz y El Alto, sino en todo el país. En recientes verificativos, la autoridad identificó al menos 130 puntos de venta donde se ofrecía pan con un peso inferior a lo establecido.
De acuerdo con la normativa, el pan de batalla o marraqueta debe pesar 60 gramos y venderse a Bs 0,50, precio acordado entre el Gobierno y los panificadores.