En medio de la segunda vuelta electoral y una crisis energética que mantiene a Bolivia al borde de la escasez de combustibles, el ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo, salió a aclarar sus declaraciones en Bolivia TV, asegurando que el Gobierno garantiza la subvención de los carburantes hasta el 8 de noviembre, fecha en que culmina la actual gestión del presidente Luis Arce.
Gallardo indicó que sus palabras fueron “tergiversadas” por algunos medios y actores políticos, quienes interpretaron que el abastecimiento de combustibles quedaría interrumpido tras las elecciones. “En ningún momento estábamos hablando acerca del abastecimiento, sino sobre la subvención. Como gobierno, estamos dejando políticas a corto, mediano y largo plazo para garantizar la sostenibilidad y seguridad energética”, afirmó el ministro durante la entrevista en el programa Los Hechos Cuentos.
El funcionario subrayó que el abastecimiento se mantiene activo y que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) trabaja al límite con los recursos disponibles. Explicó que se implementaron soluciones logísticas, que duplicaran la velocidad de descarga de diésel importado, incremento de stocks de almacenamiento y mejoras en la infraestructura de distribución.
Sin embargo, reconoció que sectores como transporte pesado enfrentan dificultades debido a la especulación y el acopio de combustible por la incertidumbre sobre el futuro de la subvención.
La aclaración de Gallardo se produce en un contexto de tensión política. Candidatos presidenciales como Jorge Quiroga y Rodrigo Paz cuestionaron públicamente las declaraciones sobre la fecha límite de la subvención, interpretándolas como una advertencia de un posible desabastecimiento.
“Imagínese un gobierno tan criminal y corrupto como este que dice que se va y apaga la luz, se quedan sin agua, sin diésel y sin gasolina”, sostuvo Quiroga, mientras Paz aseguró que “el 9 de noviembre no faltará combustible”.
El ministro aseguró que se coordinan mecanismos de transición con los equipos de los candidatos al balotaje, con el objetivo de garantizar continuidad en la distribución y mitigar riesgos de especulación.
Asimismo, recordó que la política del actual gobierno mantiene la subvención como medida para evitar un aumento abrupto en los costos de transporte y productos, mientras que la decisión de levantarla corresponderá al próximo gobierno.
Gallardo también destacó proyectos de largo plazo, como la transición energética hacia un 70% de energías renovables para 2050, y la necesidad de aprobar leyes de inversión en hidrocarburos que permitan la reposición de reservas y fortalezcan la seguridad energética.
Pese a estas aclaraciones, la percepción de incertidumbre persiste entre la ciudadanía y sectores estratégicos, que temen que la combinación de restricciones de divisas, bloqueos políticos y especulación pueda afectar el suministro en las semanas finales de la gestión actual.
La subvención hasta el 8 de noviembre se mantiene, pero la continuidad del abastecimiento y la estabilidad de precios dependerán de la coordinación efectiva con el próximo gobierno y la aprobación de créditos internacionales que aún esperan luz verde en la Asamblea Legislativa.