El Gobierno Boliviano y la Asociación Accidental Tunari (AAT) se enfrascan en acusaciones relacionadas al Tren Metropolitano de Cochabamba, un tranvía ligero que proyecta conectar al conglomerado de municipios allegados a la capital cochabambina que tiene perfilada una inversión cercana a $us 537 millones.
El Ejecutivo informó que la AAT tiene una deuda superior a los Bs 335 millones que deberían cubrir el pago a subcontratistas y el resguardo de equipos relacionados al proyecto. Así lo informaron desde el Ministerio de Obras Públicas. Este monto, también estaría destinado a gastos administrativos, impuestos y aranceles en los puertos chilenos de Iquique y Arica.
La AAT subcontrató empresas para provisión de materiales y construcción de obras civiles, sin relación alguna con el Estado boliviano y su cumplimiento es de responsabilidad de la contratista, señala el comunicado oficial.
Sin embargo, el consorcio responsabilizaba al Gobierno por el rezago de pagos a las empresas subcontratistas. Es más, la AAT, señaló que los suministros internacionales para la construcción de las líneas Roja y Verde del Tren Metropolitano corren el riesgo de ser rematados en Chile, ya que algunos insumos se encuentran en los puertos desde hace ocho meses y tienen un valor de $us 24,7 millones.