The Strongest dejó escapar un clásico que había comenzado ganando y terminó cayendo 3-2 ante Bolívar en el estadio Hernando Siles. El Tigre se adelantó temprano gracias a un penal convertido por Arrascaita a los 14’, luego de una falta sobre Andrés Chávez. Ese gol parecía acomodar el plan de Joaquín Monasterio, pero la Academia reaccionó con fuerza y cambió el rumbo del encuentro.
Bolívar tomó el control del partido desde la posesión y empezó a generar llegadas claras. Banegas sostuvo al Tigre con un par de atajadas, pero a los 26’ Batallini encontró el empate con un remate que se desvió en Quaglio. Desde ahí, el dominio celeste se hizo más evidente: Cauteruccio volteó el marcador a los 34’ y Melgar amplió la diferencia sobre el final del primer tiempo, aprovechando un rebote dentro del área.
Para Monasterio, la caída del equipo comenzó allí. El entrenador explicó que el partido estaba bajo control hasta el empate: “Estábamos haciendo un partido inteligente, como lo habíamos planificado, pero no supimos sostener la ventaja”, lamentó. Agregó que Bolívar inclinó el duelo desde lo individual: “Tuvieron la capacidad de desnivelar en los duelos que habíamos trabajado. Ahí se desequilibró la balanza”.
En el segundo tiempo, el Tigre intentó reaccionar, pero le costó generar peligro. Bolívar incluso estuvo cerca del cuarto con un remate de Cauteruccio al travesaño. El descuento llegó recién a los 95’ con un remate de Quiroga, cuando ya no quedaba margen para revertir la historia.
A pesar del golpe, Monasterio aseguró que la derrota no cambia la ambición del equipo en la recta final del torneo: “Quedan cuatro finales y nosotros seguimos mirando hacia arriba. Estamos en segundo lugar, con más posibilidades de ser primeros que terceros”, subrayó. También remarcó la capacidad del grupo para levantarse: “Este equipo siempre ha sabido reponerse a las adversidades. No va a ser la excepción”.
El entrenador ya piensa en lo que viene. Con partidos decisivos ante U de Vinto y Always Ready, el Tigre intentará recuperar terreno y sostener su pelea por la cima. “Vamos a dar todo para terminar lo más arriba posible”, cerró Monasterio, confiado en que la caída en el clásico no definirá su temporada.