La historia de Arquímedes Figuera en Blooming llegó a su final. El mediocampista venezolano, de 36 años, confirmó que no continuará en el club y se despidió con un mensaje cargado de emociones, cerrando una etapa que dejó huella entre los hinchas celestes.
Figuera arribó a la Academia en 2023 y rápidamente se consolidó como una pieza clave del mediocampo. Su entrega, liderazgo y personalidad, tanto dentro como fuera de la cancha, lo posicionaron como uno de los jugadores más valorados del plantel. Sin embargo, el inicio de 2025 marcó un giro abrupto en su carrera: una rotura de ligamentos en la rodilla lo dejó fuera de competencia durante toda la temporada.
La lesión no solo interrumpió su ritmo futbolístico, sino que representó uno de los momentos más duros de su trayectoria profesional. Aun así, el volante mantuvo su compromiso con el equipo, acompañando desde fuera y apoyando a sus compañeros, al tiempo que recibía el respaldo constante de la hinchada, un apoyo que —según confesó— fue clave para mantenerse firme durante la recuperación.
“Paso por aquí para despedirme. No era como yo quería, pero así es la vida y así es el fútbol. La revancha la buscaré en otro lado”, escribió Figuera en sus redes sociales. Añadió que, pese a un año complicado, se marcha tranquilo, con la conciencia de haber entregado siempre lo mejor de sí en cada partido y entrenamiento.
En su mensaje, también tuvo palabras de reconocimiento para los jóvenes del club y para la afición celeste, que lo acompañó desde su llegada hasta el día de su lesión. Recordó, en especial, los gestos de aliento de niños y adultos que le pedían una foto y lo animaban a volver a las canchas, muestras de cariño que —aseguró— le dieron fuerzas para seguir adelante.
La salida de Figuera deja un vacío en el mediocampo de Blooming, pero también libera un cupo de extranjero, una variable clave para la planificación del club de cara a la próxima temporada.