Pese a la lluvia, este sábado 31 de enero, La Paz se llenó de color, música y tradición con dos actividades centrales del Carnaval: el Jauk’añazo, la preentrada del Jisk’a Anata, y el “Despertar del Ajayu del Pepino”, ambos eventos marcan la antesala del denominado "Pepinazo", un acto de reivindicación del pepino paceño.
“Tenemos el primer Jauk’añazo que es la pre entrada del carnaval paceño y tiene que ver justamente con lo que es el Jisk’a Anata. Son cerca de 50 fraternidades que van a estar participando, pero también tenemos otra actividad en el cementerio La Llamita que es El Despertar del Ajayu y ya mañana los esperamos a todos en la reivindicación del pepino”, manifestó el secretario municipal de Culturas de La Paz, Américo Gemio.
En el Jauk’añazo participan cerca de 50 fraternidades que recorren las calles paceñas bailando desde la avenida Montes hasta la avenida Simón Bolívar principalmente por la avenida Mariscal Santa Cruz y Camacho.
Mientras que en el Cementerio La Llamita, se celebra el Despertar del Ajayu del Pepino, donde se espera la entrega de los títulos previos de la Reina del Carnaval Anata paceño 2026.
Ambas actividades marcan la previa del “pepinazo”, un evento organizado por la Alcaldía paceña y la Asociación de Comparsas del Carnaval Paceño (ACCP), que se realizará este domingo 1 de febrero con el objetivo de reivindicar al tradicional personaje como patrimonio cultural de La Paz, luego de que se lo presentó en festividades de Perú.
“Vamos a mostrar al mundo y principalmente a nuestros vecinos que el pepino tiene casa y es La Paz, Bolivia, por eso desarrollaremos esa actividad”, subrayó Gemio.
La autoridad afirmó que este domingo se espera la participación de 3.000 pepinos desde las 10:00 en la Avenida Montes.
Según la ACCP, el Pepino es considerado uno de los principales símbolos del Carnaval paceño y forma parte de las tradiciones festivas de la ciudad desde el siglo XIX.
La instancia remarca que de acuerdo con la normativa municipal, el Pepino fue declarado Personaje Tradicional del Carnaval Paceño mediante la Ley Municipal Autonómica N.º 117/2015, como parte de las acciones de preservación y promoción del patrimonio cultural intangible de La Paz.