La canela es una de las especias más antiguas conocidas. De hecho, tuvo diversos usos en la antigüedad en diferentes culturas y a lo largo de la historia. Se usaba para aromatizar comidas, bebidas e incluso como conservante alimenticio, ya que este alimento contiene un aceite esencial rico en fenol, que inhibe la proliferación de bacterias.
La canela proviene del árbol de canelo, que puede llegar a medir hasta 10 metros de altura; y tiene esa forma enrollada debido a su proceso de secado una vez extraída la corteza de este árbol. Consumir regularmente canela podría proporcionar diversos beneficios a tu salud.
La doctora Tatiana Zanín, experta en nutrición explica alguno de ellos. Su consumo es recomendado para personas diabéticas ya que ayuda a disminuir la glucosa en sangre. Además, es capaz de mejorar trastornos digestivos como gases, problemas espasmódicos y para tratar la diarrea, debido a su efecto antibacteriano, antiespasmódico y antiinflamatorio.
Ayuda a relajar el cuerpo y disminuir la fatiga. Otro aporte interesante es que ayuda en la digestión, principalmente cuando es mezclada con miel porque la miel tiene enzimas que facilitan la digestión y la canela tiene un efecto antiespasmódico y antiinflamatorio.
Otros beneficios
- La canela es considerada un alimento afrodisíaco, esto debido a que mejora la circulación sanguínea, aumentando la sensibilidad y el placer, lo que también favorece los encuentros íntimos de la pareja.
- En la actualidad, encontramos dos tipos de canela comercial: Ceilán, que es más costosa y se cultiva en Sri Lanka, y Cassia, con mayor sabor y menor costo, producida principalmente en Indonesia. Además de la repostería, la canela se utiliza para aromatizar bebidas calientes.
- Entre otros usos, la canela fue especialmente valorada como conservante de las carnes durante el invierno, y se mantuvo en gran medida como el secreto mejor guardado, hasta alrededor del siglo XVI, gracias a coloridas leyendas contadas por comerciantes árabes.