Este viernes, el Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz confirmó a EL DEBER que el cuerpo encontrado en la zona de Los Pinos, a 12 kilómetros de la comunidad de Achira, pertenece a Ramona Banegas. La mujer de la tercera edad, de 87 años, fue arrastrada por una mazamorra de lodo. Despúes de doce días de búsqueda, los rescatistas lograron dar con su cuerpo.
El 16 de noviembre una lluvia torrencial de seis horas provocó la saturación de agua en los cerros de Samaipata y desencadenó mazamorras, deslizamientos e inundaciones en varias comunidades, especialmente en Achira. Desde entonces, dos mujeres permanecían desaparecidas: Doña Ramona Banegas, una mujer de la tercerdad edad, y Verónica Eves Peña, de 21 años, quien está embarazada de cinco meses.
Tras encontrar el cuerpo, los rescatistas de la Gobernación alertaron a las autoridades municipales y a la Policía Boliviana, esta última institución está a cargo del protocolo de identificación del cuerpo.
"Se ha confirmado el hallazgo de un cuerpo en la zona de Los Pinos, por lo cual están trabajando cinco unidades de rescate, realizando un sistema de extracción para poder traerlo hasta el punto seguro (...) Nos encontramos con la institución competente que es la Policía Nacional, quien va a dar la veracidad de la información y realizará el protocolo para la identificación", informó Luis Fernando Suárez, director del COED, a las 13.00.
¿Qué pasó con Doña Ramona?
“De mi dormitorio, cayó el estruendo, el golpe. Cayó un listón, como si lo hubieran sacado con cuidado. El listón me dio aquí”, relató don Noel Hinojosa, esposo de Ramona, señalando su rostro. El hombre se encontraba con Ramona cuando una mazamorra de lodo los dejó inconscientes. Recuerda que llamó a su esposa por su nombre segundos antes de que el techo cediera y una corriente de agua lo arrastrara sin poder alcanzarla.
Don Noel no sólo perdió a su esposa en el desastre de Achira, su hogar también quedó destruido.
El cuerpo fue encontrado después de casi doce semanas de intensos trabajos de búsqueda, en los cuales participaron comunarios, autoridades, voluntarias y hasta soldaditos. Incluso, la comunidad de Achira, que sigue afectada por el agua, humedad y lodo, está siendo restaurada con maquinaria pesada debido a los graves daños sufridos.
El COED continúa trabajando en el lugar desde el día del desastre, que dejó 50 viviendas destruidas, decenas de familias afectadas y varias personas heridas.