A casi tres años de la muerte de Marco Antonio Aramayo —exdirector del Fondo Indígena y denunciante del millonario desfalco en esa institución estatal— su hijo, Marco Aramayo, rompió el silencio y exigió que la justicia actúe con imparcialidad tras la reciente aprehensión del expresidente Luis Arce Catacora, investigado por presuntas irregularidades vinculadas al mismo caso.
En una entrevista con el Noticiero de ED24, Marco recordó que su padre “pasó siete años preso y enfrentó 256 procesos judiciales” después de denunciar a la entonces ministra Nemesia Achacollo y a altos funcionarios del Gobierno de Evo Morales por el desvío de recursos del Fondo Indígena.
“Mi primera impresión (sobre la aprehensión de Arce) fue sorpresa, luego alegría y una sensación de justicia al saber que ahora se investiga a quienes lo persiguieron”, afirmó el hijo, quien ahora espera que se sancione a otras exautoridades del Gobierno del MAS,
Marco remarcó que su padre fue víctima de un sistema que decidió castigarlo por revelar un desfalco millonario.
“Él, desde el inicio, denunció. Denunció y terminó preso, mientras quienes lo perseguían para que no hable ahora están comenzando a enfrentar procesos. Eso muestra cómo funcionaba la justicia”, afirmó.
Contó que su familia siempre luchó por demostrar la inocencia del exdirector del Fondioc. “Nuestra lucha, desde un principio, fue mostrar que él era una víctima, no un delincuente”, añadió.
Marco describió con crudeza los años de persecución que vivió su padre: torturas, golpes, humillaciones y abusos dentro del régimen penitenciario.
“Cuando él hizo su primera huelga de hambre lo golpearon. Lo torturaban lentamente. Yo tengo pruebas de las marcas que le dejaban las esposas. Cuando le mandábamos dinero para que coma, los policías se lo quitaban”, denunció.
Recordó también cómo Aramayo era obligado a pagar la comida de los policías que lo trasladaban. “Él no comía por darles de comer a ellos. Le decían: ‘Si yo no como, vos no comes’. Ese nivel de abuso había”, lamentó.
El joven cuestionó la actuación de los últimos tres presidentes antes de que asuma Rodrigo Paz por su inacción ante el caso Fondo Indígena.
“Mi padre pasó por tres gobiernos: Evo Morales, Jeanine Añez y Luis Arce. Los tres fueron cómplices en callarse”, afirmó.
Señaló, además, que figuras políticas como Rafael ‘Tata’ Quispe, que hoy asegura defender la transparencia en el Fondo Indígena, recibieron documentación del propio Aramayo y no lo ayudaron. “Él iba a la cárcel, le pedía pruebas a mi padre, pero en lugar de ayudarlo, le inició más procesos”, aseguró.
Consultado sobre qué le diría hoy a su padre tras la nueva coyuntura judicial, Marco respondió: “Son muchas cosas, pero creo que solo le diría: ‘Padre, hay esperanza’. Aún hay esperanza”.
El hijo del exdirector del Fondioc informó que envió cartas al presidente Rodrigo Paz y al vicepresidente Edmand Lara solicitando una audiencia para entregarles documentación clave, incluidos libros publicados por su padre.
“Quiero entregarles personalmente estos libros donde él detalla el cuoteo interno del Fondo Indígena y las torturas que sufrió. Espero que esta nueva justicia actúe con transparencia”, sostuvo.
La memoria de Marco Antonio Aramayo —considerado por diversos sectores como un denunciante que fue perseguido hasta la muerte— vuelve hoy al centro del debate, mientras las familias afectadas por el caso exigen que, por primera vez, la justicia llegue a todos los responsables.