Lorenzo Yopiez, corresponsal
Tras 10 días de bloqueo de la carretera Bioceánica en el municipio de Puerto Suárez, la frontera entre Bolivia y Brasil volvió a la normalidad y queda expedita para el tránsito de transporte pesado, que mueve cargas de alimentos e insumos. La calma regresó después que la demanda de los cívicos porteños tuviera una respuesta que será atendida en los próximos días. Se sostuvo una reunión con el jefe de la Unidad de Redes de Servicios de Salud y Calidad (representante del sector público), Juan Carlos Arraya Tejada. Se acordó que en un período máximo de 10 días, el hospital San Juan de Dios, de Puerto Suárez, recibirá equipos y medicamentos para atender las demandas de salud de la población y la lucha contra el Covid-19. Con este acuerdo la ruta quedó libre para que más de 350 camiones varados y cargados puedan movilizarse sin problemas. No obstante, por las instructivas del Gobierno, la circulación se restringe para vehículos particulares. Humberto Miglino, presidente del Comité Cívico de Puerto Suarez, sostuvo que la localidad fronteriza todavía mantiene la emergencia y que en caso de no tener la respuesta prometida, se retomarán las medidas de presión. El hospital de Puerto Suárez cuenta con una infraestructura nueva, pero esta vacía y no cuenta con los sistemas necesarios para hacer frente a la lucha contra el coronavirus. Esto lleva a que los pacientes tengan que ser trasladados a la capital cruceña. El hospital San Juan de Dios está clasificado por el Servicio Departamental de Salud (Sedes) en el rango de segundo nivel en la provincia Germán Busch. Atiende a pacientes de otros municipios como Puerto Quijarro, Roboré y Carmen Rivero Tórrez. Frontera cerrada La frontera entre las ciudades de Corumbá (Brasil) y Arroyo Concepción permanece cerrada, como medidas para combatir el coronavirus. Solo se permite el tránsito (de un país a otro) de camiones de carga, para no afectar el comercio exterior, el cual fue perjudicado debido a los 10 días de bloqueo que se dieron en el lado boliviano.