El domingo 12 de julio se cumple una semana de la internación de Jhonny Flores Llanos en la Caja Nacional de Salud (CNS). Y este fin de semana a sus dos hijos les entró la desesperación, al ver que su padre no respondía al plasma.
El chofer de ambulancia del Sisme se contagió de Covid-19, y junto con él también se enfermaron su esposa, una de sus hijas, su yerno y sus dos nietos. Pero el más grave es Jhonny, que actualmente necesita un respirador, preciado equipo que no encuentran en los servicios públicos -dicen- o que no pueden pagar en los centros privados.
"Hemos ido al Hospital Católico, Prosalud, Cosalud, clínicas Manantial y Santa María y lo más barato que nos piden es Bs 30.000 como garantía, y Bs 7.000 cada día por la cama y el respirador, lo demás, como laboratorio, médicos, etc. se paga por separado y en total se necesitan en promedio Bs 10.000 por día. Los costos son altísimos, intentamos acceder, pero no están a nuestro alcance, lamentó Mariela Flores, hija de Jhonny.
Antes de pensar en las clínicas como opción, los familiares del chofer del Sisme también buscaron alternativas en el sistema público y ya llevan dos días sin solución, tiempo en que el estado de salud de Jhonny se agrava. Fuimos al Hospital Japonés, nos dijeron que hay respiradores en los domos, pero que no hay el personal médico y que los domos se van habilitando por fases, agregó Mariela Flores.
La esposa de Jhonny también está delicada e internada en la CNS, pero ha evolucionado, aunque levemente, a los medicamentos. El caso de ambos es complicado porque ella es asmática y él hipertenso y diabético.
Jhonny no estaba trabajando, le habían dado de baja por sus enfermedades de base, pero igualmente adquirió el virus, además de toda la familia que habitaba la vivienda.
Hace un mes y medio, un chofer del Sisme de 54 años falleció; siendo personal de salud fue rechazado en dos centros médicos antes del deceso.