Tras el anuncio de paro de 120 horas en los tres niveles de salud, la Defensoría del Pueblo busca mediar entre la Gobernación cruceña y los trabajadores de salud para levantar el paro (de cinco días) que está afectando a miles de pacientes en todo el departamento. Convocó a ambos implicados a una mesa de diálogo para aclarar lllegar a un acuerdo.
"Sabemos por mensaje que nos ha dado el doctor Marcelo Kramer (secretario de Salud) de que se les ha explicado (a los trabajadores de salud) que se necesita tiempo (para mover las partidas presupuestarias con autorización), queremos convocarlos a una mesa de diálogo para que pueda dar esta información de manera clara, que ya se les había dado a los trabajadores y puedan considerar la posibilidad de levantar estas medidas", informó Sheila Gómez, delegada defensorial departamental de Santa Cruz.
Gómez indicó que ha mantenido contacto con el doctor Kramer y con Robert 'Pimpo' Hurtado, dirigente sindical del sector salud. El objetivo del contacto es que, tanto la Gobernación como el sector salud puedan llegar a aclarar sus "diferencias".
"Cinco días nos parece una barbaridad porque mucha gente viene de diferentes municipios, de zonas muy alejadas y verse con las puertas cerradas de los diferentes centros de salud es condenarlos a que no retornen y se deteriore su salud. En muchos casos, hasta hablamos de perder la vida", lamentó Gómez.
La Defensoría del Pueblo expresó que, pese a que el área de emergencia si está funcionando, es necesario que las otras atenciones médicas especializadas estén a disposición de la población. Gómez señaló que, se está interviniendo en diferentes centros de salud donde la presencia de la Defensoría del Pueblo garantiza que se atienda a los pacientes, especialmente aquellos que viajan hasta Santa Cruz en busca de mejor atención médica.
"Queremos lanzar el mensaje desde la Defensoría del Pueblo que hay derechos sumamente urgentes de ser atendidos, derechos prioritarios y uno de ellos es la salud y la vida (...) Estamos solicitando eso (suspender el paro), pero sobre todo hemos pedido de que nos reunamos, Gobernación y los trabajadores en salud para que podamos ahondar un poco más en estos temas", manifestó Gómez.
La atención médica está paralizada
En hospitales de Santa Cruz, como el hospital Japonés y el hospital San Juan de Dios, los pacientes acuden personalmente con la esperanza de que los médicos hagan excepciones en sus casos.
En el 'San Juan de Dios', a pesar de un cartel visible que informa sobre un paro de 120 horas del personal de salud, los pacientes siguen asistiendo al centro médico y formando fila en ventanilla, ya sea para reagendar sus citas o consultar sobre la atención disponible.
Algunos esperan sentados, otros permanecen de pie, mientras muchos acompañan a familiares que necesitan atención urgente. "Informamos a la población del paro de 120 horas (...) ante el incumplimiento de las autoridades. Exigimos el pago del bono viático de vacunación y otras demandas", dice el cartel del centro médico.
En el Hospital Japonés, el la atención médica de emergencia resulta insuficiente para cubrir la demanda de los pacientes. La directora del hospital Japonés, Neisy Surriabre, expresó que los pacientes, en busca de atención, han saturado el área de emergencias.
"Estamos hablando de que no hay atención en las consultas externas, la atención regular no se está dando y la sobrecarga de pacientes en los servicios de emergencia es evidente, dado que los pacientes que llegan no ofrecían la asistencia en los centros de salud, en los hospitales de segundo nivel, y por las complicaciones de su patología llegan a este hospital buscando la atención", compartió Surriabre.
La directora lamentó que algunos pacientes peregrinan por la atención y se quedan en el pasillo, esperando a que se desocupen las salas de atención o los quirófanos.
"Dentro de nuestras capacidades, tratamos de dar todo el auxilio a estos pacientes. Sin embargo, como verán, quedan en los pasillos, quedan esperando una cirugía, hay varios estudios que quedan pendientes, y bueno, nos repercute directamente su sobrecarga en los servicios de emergencia", lamentó la directora del hospital Japonés.