En un mundo donde la falta de actividad física son problemas crecientes, la historia de Rolando Muñoz y su esposa María Salomé Arroyo Choque es un ejemplo inspirador de cómo se puede superar el sedentarismo y alcanzar la excelencia deportiva a cualquier edad.
Rolando Muñoz Zapata, de 56 años, y María Salomé, de 55 años, son una pareja de esposos que hace más de 20 años vivían una vida sedentaria. Sin embargo, todo cambió cuando "Rolo, como le llaman sus amigos, decidió tomar el control de su salud y bienestar.
Rolando cuenta que desde joven practicaba el fútbol; sin embargo, debido a una lesión en el tobillo tuvo que dejar de practicar ese deporte por un buen tiempo. A sus 37 años se dio cuenta que estaba con sobrepeso, pues pesaba unos 100 kilogramos. “Decidí trotar para bajar de peso y tuve la suerte de conocer a un atleta élite, don Abad Rosell, quien me encaminó por el atletismo, me enseñó todo y con el tiempo me fui sintiendo más fuerte”, recuerda.
Luego de varias semanas, le agarró pasión y ritmo al atletismo; decidió dedicarse a correr en distancias cortas de velocidad, en consecuencia, logró bajar de peso en solo dos meses. Esto le permitió participar en diferentes torneos nacionales, convirtiéndose en uno de los mejores en su categoría. “Dejé muchos vicios y amigos, pero el atletismo me trajo nuevos amigos y buenas experiencias”, dice.
El momento que logró inspirar a su esposa En 2016, Rolando sufrió una rotura de meniscos en unos de sus entrenamiento de velocidad. Dice que esto fue un golpe duro para él porque tuvo que dejar de correr por un buen tiempo. “Todo los días me levantaba a correr, pero no podía, comenta. Su esposa María Salomé, al verlo estresado, decidió animarlo saliendo a caminar con el. Y así, trotando de a poco, Rolo volvió a recuperarse y en el momento menos esperado su esposa también se animó a trotar suave. “Yo caminaba porque era gordita, acompañaba a Rolo mientras él trotaba, pero un día decidí trotar junto a él, y así comenzamos a correr juntos”, explica María Salomé. Con el apoyo mutuo, la pareja comenzó a correr juntos y pronto se convirtieron en destacados corredores de running cada uno en su categoría. Rolo ha participado en numerosas competencias y ha representado a Bolivia en dos Sudamericanos Master, mientras que María Salomé ha ganado un Sudamericano, llevándose el bronce en los 400 metros y medalla de plata en 800 metros planos. “Me siento feliz de poder correr a esta edad, deseo ser motivación para otras personas”, dice Rolando al señalar que el atletismo le ha enseñado a él y a su esposa a ser disciplinados, a trabajar en equipo y en nunca rendirse. Rolando y María Salomé ya llevan casi ocho años corriendo juntos. La rutina de ambos no suele cambiar, comienza desde muy temprano pues se levantan a las seis de la mañana, se dirigen a la Villa Deportiva Abraham Telchi para entrenar bajo la dirección de Claudia Balderrama, entrenadora del Club Urban Running. Por su parte, María Salomé afirma que desea seguir corriendo todos los años que Dios se lo permita. Ella anima a las personas a que practiquen running desde temprana edad y recuerdan que en la Villa Deportiva hay clubes con diferentes horarios de entrenamiento. La historia de Rolo y María Salomé es un ejemplo inspirador de cómo se puede superar el sedentarismo y alcanzar la excelencia deportiva en cualquier edad. Su dedicación, disciplina y apoyo mutuo les han permitido lograr sus objetivos y disfrutar de una vida más saludable y feliz. “El deporte es para todos, no importa la edad o el nivel de condición física. Lo importante es empezar y nunca rendirse”, expresa Salomé.